La emblemática casa-restaurante que formaba parte de la historia de Gran Canaria, renace con la vista puesta en las raíces de la cocina y los productos de la isla


En la tercera edición de los Premios Gastroactitud Compromiso con la Tierra, en 2018, reconocimos a Finca La Laja (Agaete, Gran Canaria) como uno de los galardones. Entonces se valoraba una “unidad agraria dedicada al cultivo del café en la isla de Gran Canaria como resultado de plantaciones originales del siglo XIX”. Hoy se vuelven a ser protagonistas por un nuevo proyecto el restaurante Casa Romántica.

Casi cuatro años después de la concesión del premio, tras un pavoroso incendio que estuvo a punto de afectar a la finca, y  la posterior pandemia, la familia Lugo vuelve a  reabre un restaurante que fue referencia en  el norte de Gran Canaria.  Al frente está Víctor Lugo, alma mater de un proyecto con una hermosa historia detrás.

Naranjos

 

Casa Romántica, un restaurante con relato

Cerrado desde hace años, Casa Romántica había sido un restaurante emblemático, una casa construida allá por los años 70 con una vasta extensión en jardines. Incluía una pequeña casa aún más antigua, de principios de siglo XX donde vivió el gran escritor grancanario  Tomás Morales.

“La casa respira cultura e historia por los cuatro costados y siempre me dio pena verla cerrada. En el 2019 surgió la oportunidad de comprarla y nos decidimos a hacerlo. Lo que no me imaginaba era lo que vendría después en forma de pandemia, pero lo que no te mata te hace más fuerte”, cuenta Víctor Lugo con brillo en los ojos. Y así nació este proyecto que conserva intacto su nombre, Casa Romántica, que busca convertirse en un restaurante donde su relato cobre sentido.

Para ello se ha rodeado de su familia. En la cocina está Davidoff Lugo, que ha llegado acompañado de su propio equipo: su hermano Kibi Lugo, que es este año finalista en el concurso Pastelero Revelación en Madrid Fusión 2022.

Museo vivo

La casa de principios de siglo se ha convertido en una especie de museo vivo que contiene una parte de la historia y los productos de los 21 municipios que conforman la isla de Gran Canaria. Un gran huerto que ya empieza a dar sus primeros frutos, una pequeña granja y una sala-quesería donde el maestro quesero Isidoro Jiménez está formando al equipo, son sólo algunas de las cosas que hacen de Casa Romántica un sitio especial. Sin duda está en el camino de conseguir convertirse en un referente gastronómico de la isla.

 

ensalada

Hablamos de un sitio grande, con mucho espacio y donde el objetivo es ofrecer a turistas y locales las bondades del producto de la isla, centrándose en la zona de Agaete y sus productores como proveedores principales.

 

Producto local, y también arroz

Davidoff Lugo quiere aprovechar lo que le rodea: “siempre he estado muy centrado en el mundo verde, pero en este entorno se está convirtiendo en una maravillosa obsesión, teniendo en cuenta el microclima de Agaete. No sé donde llegaremos, pero el viaje que hemos comenzado nos está proporcionando muchas alegrías, eso sí, no exentas de mucho trabajo y esfuerzo”, nos cuenta mientras selecciona frutos y vegetales que utiliza en los platos que elaborará ese día.

Junto a él,  en la cocina tiene a su segundo, Kevin, a su hermano Kibi y a Manuel Tenllado, un catalán afincado en la isla que va a  intentar enseñar y mostrar al comensal el amplio conocimiento que tiene de un cereal que en Canarias comemos mucho, pero casi siempre mal, el arroz.

vino de la finca

De la bodega se encarga Victor Lugo. Y es que hay que recordar que no sólo tiene plantaciones de café, naranjos o frutos con el mango o los aguacates, sino que también elaboran su propio vino, Los Berrazales. La carta de vinos de Casa Romántica los tendrá como referencia ineludible, además de otras etiqueta del archipiélago. Además, por supuesto, de su buchito de café de Agaete.

* Fotos Javier Suárez

 

 

 Formación en gastronomía, máster en crítica gastronómica

Javier Suárez

Javier Suárez

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