Preparación

  1. Picar en cubos la mantequilla bien fría con un cuchillo.
  2. Poner la harina sobre la mesa, espolvorear con la sal y echar la mantequilla encima.
  3. Con el propio cuchillo mezclar la harina y la mantequilla dando pequeños cortes.
  4. Cuando la masa forme grumos (la harina se pega a la mantequilla), formar un círculo dejando un hueco en el centro y agregar el agua en él. Amasar rápidamente y formar una bola. Tapar con papel film y dejar que repose 2 horas como mínimo.
  5. Para reducir tiempo se puede comprar una masa quebrada precocida.
  6. Mientras, picar la cebolla en juliana fina y freírla lentamente en aceite de oliva. Escurrir y reservar.
  7. Batir los huevos con la nata, añadir el curry y poner a punto de sal y azúcar.
  8. Extender la masa con el rodillo y forrar un molde de tarta bajo, previamente engrasado. Apretar ligeramente la masa contra el molde y cortar los bordes. Pinchar con un tenedor el fondo para evitar que la masa suba al cocer.
  9. Si se prefiere se pude cocer ligeramente la masa antes de verter el relleno (de esa forma la masa queda más dorada y crujiente y el relleno más jugoso).
  10. Repartir la cebolla sobre la tartaleta de masa quebrada. Añadir el queso rallado. Espolvorear con una pizca de pimienta y rellenar con los huevos batidos.
  11. Hornear unos 15-20 minutos en el horno precalentado a 200º C, colocada en la bandeja inferior para que no se dore en exceso. Si es así, cubrir con un papel de aluminio.