Los vinos dulces elaborados con uvas pasificadas de la variedad pedro ximénez son toda una seña de identidad de la viticultura española. Y no puede ser otra que la bodega Alvear, consagrada a la elaboración de este tipo de vinos desde 1729, quien firme el PX de solera más excelso del mercado: un vino que inició su crianza en tiempos remotos y que cada año se extrae con cuentagotas. De impenetrable color caoba y textura casi petrolífera, ofrece una amplia gama de aromas –pasas, chocolate, dátiles…–y una boca suculenta y eterna que regala sensaciones difíciles de olvidar. Más que un vino, una pieza de museo.
Ambar La 125 conmemora el 125 aniversario de la cervecera establecida en Zaragoza en el…
Singular blanco "brisado" elaborado con merseguera y macabeo de viñedos de altura.
Bodegas Roda presenta su primer rosado, un vino concebido para la guarda elaborado a partir…
El segundo tinto del proyecto consagrado a vinos "imposibles" de viñedos olvidados nace en el…
Llega a España Murga Acholado, nuevo pisco de la gama de la joven bodega peruana…
La saca 2025 del Moscatel Viejísimo de Chivite es una rara joya vinícola, ideal para…