Bárbara Buenache, cocinera ejecutiva de PAMBAO nos da una serie de pautas para que conozcamos mejor esta tendencia que ha venido desde el lejano oriente para quedarse.
1. La historia del bocado más ‘trendy’. Es el delicioso bollo de masa de trigo al vapor relleno de carne, marisco o dulce. Las variedades son infinitas, pero una de las más populares en Occidente son los bao. También los preparan fritos u horneados, pero en ese caso el nombre suele cambiar. Como ocurre con casi todas las especialidades chinas, la nomenclatura no es fácil y hay mil variantes que al extranjero le resultan similares. Lo habitual es tomarlos por la mañana, como desayuno y comprarlos en puestos callejeros repletos de cestas de bambú.
2. El secreto está en la masa. Mantou. Así se denomina a la masa de los baos. Las principales características son la suavidad y esponjosidad. Esto es posible gracias a los ingredientes usados: harina de trigo, levadura, agua, leche y un toque de aceite, vinagre y azúcar.
3. Menor aporte calórico. La principal característica de este producto es el bajo aporte calórico que tiene, sobre todo al ser un pan que no se hornea, si no que se prepara al vapor.
4. La importancia del relleno. Otra de las peculiaridades del bao es su sabor neutro, nada pesado y, a la vez, ligeramente dulce. “Esta masa nos permite mostrar todas las aristas del sabor de un relleno”. Lo ideal es complementarlo con vegetales frescos.
5. Comerlo tiene su fundamento. Los baos hay que comerlos calientes, “recién hechos”; si se enfrían la masa pierde parte de su esponjosidad. Para comerlos tenemos las manos, hay que olvidarse de cubiertos o palillos chinos.
Calle Alameda, 1 Madrid.
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