El mayor miedo de los que transportan vinos es que sus botellas se rompan o tengan cambios bruscos de temperatura, ambas situaciones son un desastre para ellos, Winecruzer soluciona el problema con un estuche rígido, con espuma de célula cerrada y con una válvula automática de presión para controlar la presión que garantiza su seguridad en viajes aéreos y, en general, de 24 a 36 horas. Este trolley se hace en seis tamaños, con y sin ruedas, tiene capaciad para 2, 4, 6 u 8 botellas (ampliable a 12 o 24) y se vende desde 650 euros.
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