Si algo le faltaba a Bertrand Sourdais –Bebert para los amigos– es un cómic que contribuyera a narrar su azarosa historia, aquella que le llevado desde los viñedos familiares en Cravant-les-Côteaux (en Chinon, en el valle del Loira, Francia) hasta los parajes más remotos de la Ribera del Duero soriana –el pueblo de San Estaban de Gormaz y el valle de Atauta en busca de los vinos más puros, radicales y auténticos.
Han pasado 20 años desde que este francés apasionado llegó a España y mucho vino ha corrido desde entonces. También ha habido proyectos fallidos, pero Sourdais ha encontrado terroirs que son auténticos tesoros y ha pergeñado vinazos, que ahí quedan para contar la historia.
Por si fuera poco, hoy también Bebert narra su peculiar aventura en viñetas, con la colaboración del dibujante José Ramón Inchausti, en esta obra breve pero divertida e incluso emocionante, que puede invitar tanto a la risa como al lagrimón. Al fin y al cabo, hay almas sensibles que llegan a cualquiera de los dos extremos. Y el vino también ayuda (si es de bodegas Antídoto o Dominio de Es, mejor, en este caso).
El vigneron de las tierras de Soria
Bertrand Sourdais
Ilustraciones de José Ramón Inchausti
26 pags
pvp: 14,00 €
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