Elegir es difícil pero estos son cinco de los restaurantes favoritos del cocinero Ricard Camarena en la Comunidad Valenciana.
Ctra. Barx – Simat Km 1 s/n. Barx. Valencia.
«Local familiar con trato ad hoc. Situado en lo alto de una colina con unas vistas impresionantes sobre la Valldigna y el Monasterio de Santa María. De tradición charcutera son imprescindibles sus embutidos caseros a la brasa y las tradicionales «coques de Dacsa». Leo continúa con la saga familiar. Cuentan con parque infantil convirtiéndolo en un must para estos días de excursión familiar».
Les Terrases de la Torre
Ctra. Lliber – Gata, Km. 5. Gata de Gorgos. Alicante.
«Sitio remoto enclavado en un paraje singular muy apropiado para estos días de escapada. Posiblemente en este restaurante se preparan unas de las mejores Coques hechas en horno de leña que se puedan probar. Ensaladas de hierbas autóctonas y guisos populares alicantinos acaban de redondear una oferta muy apetecible».
Carrer Pou Sant Jaume, 7. Bétera. Valencia.
«Sitio pensado para ir con los niños y que los padres puedan disfrutar.
En una masía encantadora Zulema y Luis Carlos son los anfitriones que todos deseamos encontrar. Cocina ecléctica con una selección de producto cuidadisima y una manera de cocinarlo que rezuma cariño. Carpaccio de manual; roastbbef de solomillo como ya quisieran hacer los anglosajones; guacamole antológico… Para ir sí o sí. Y por si faltan razones, añadamos una tarta tatin (manzana caramelizada y masa quebrada) adictiva.
Mas de Roures
Masia De Roures. Vall d’Alba. Castellón.
En el pueblo donde oficia Miguel Barrera ( Cal Paradis) existe un lugar de comidas a camino entre un asador y una fonda donde disfrutar de un producto de temporada tratado con destreza y cariño.
Conejos pequeños a la brasa con Allioli, alcachofas y todo lo que da el terreno. Pocos lugares tan apropiados como este para reencontrarse con la tradición».
Virgen del Fundamento, 27. Benisanó. Valencia.
«Restaurante donde comer una paella ortodoxa como pocas. Rafa Vidal y su familia son unos enamorados del producto autóctono y eso se nota. Grandes paellas hechas a leña con precisión y muchísima solvencia .Para los que no perdonan la paella ni en Semana Santa».