Coincidiendo con los fastos de Madrid Fusion, año tras año desde El Bar de Gastroactitud presentamos habitualmente nuestra selección las novedades más notables que se han incorporado al amplio repertorio de coctelerías de Madrid y wine bars que ofrece la ciudad. Son, desde luego, una buena alternativa para recuperar fuerzas y relajarse tras las actividades de la cumbre de gastronomía.
La capital de España es –como bien sabemos– una ciudad con profusa cultura tabernaria. Lo que no implica que en todos sus establecimientos el forastero tenga garantizado el buen beber. Por eso, siempre nos esmeramos en promover, en nuestras recomendaciones, tugurios donde los congresistas puedan empinar el codo sin que les den gato por liebre. O un vino mediocre. O aún peor: una alquimia mixológica mal avenida.
Este año nos hemos decantado por presentar exclusivamente novedades: una selección de seis locales destacados entre los de más reciente apertura, entre wine bars, coctelerías y speakeasys que nos han resultado dignos de mención.
Coctelería. Osaka Madrid. Paseo de la Castellana, 36-38. Tel. (+34) 690700423
Osaka, el restaurante que nació en Lima en 2002 y se ha convertido en referente de la mejor cocina nikkei –con 10 locales en el mundo–, desembarcó este año en Madrid, con un espacio propio para desplegar su oferta coctelera. La estilizada barra de Kero Bar, exhibe una propuesta muy bien trabajada, tanto en su formulación, como en la preparación de los cócteles y su presentación. Los amplia gama de piscos domina –como es lógico la oferta– y es el ingrediente principal de los cócteles, aunque no el único, ya que la creatividad y el ingenio alcanza a otros destilados, así como a bebidas fermentadas del recetario tradicional peruano, como la chicha. La carta se inspira en los criterios de la cocina nikkei –fundamento de la gastronomía de Osaka–, con recetas que comparten el resto de los locales del grupo, aunque también hay cócteles que han sido creados exclusivamente para el Kero Bar madrileño. A destacar, especialmente, el Kyoto Martini, dry martini ligeramente picante que incorpora manzanilla de Sanlúcar, sake y ají charapita. La amplia selección de piscos que atesora la casa puede probarse en las preparaciones más clásicas del recetario coctelero peruano: sour o chilcano.
Kyoto Martini, en Kero Bar
Coctelería. Huertas, 51. Tel. (+34) 91 210 94 11
Una de las últimas novedades en incorporarse al profuso panorama coctelero del Barrio de las Letras, Llorería Club se presenta con un argumento singular: más que un bar, se trata de un refugio emocional. Un lugar donde quejarse no solo está permitido, sino normalizado. «Nuestra idea fue crear un espacio incómodamente honesto, divertido y necesario –explica Sheryl Costa, su directora y principal mentora–; un sitio al que entras por curiosidad y te quedas porque te sientes entendido». En este insólito contexto, la propuesta líquida acompaña el discurso desde la emoción, sin recurrir a los principios técnicos y estéticos las tendencias de la coctelería contemporánea. En Llorería Club, lo que importa es el relato y la emociones. Por eso, la carta aúna cócteles que definen como «de autor emocionales», basados hierbas con propiedades balsámicas, botánicos aromáticos e ingredientes reconfortantes. Cada cóctel tiene un fin paliativo (estrés, desamor, ansiedad), aunque tampoco prometen soluciones milagrosas. Solo alivio momentáneo. Vamos, como cualquier otra coctelería.
Llorería Club
Coctelería. Hotel Thompson. Plaza del Carmen. Tel. (+34) 699 85 69 66
El nuevo speakeasy que ha estrenado el Hotel Thompson es mucho más que un piano-bar al uso. Aprovechando con buen tino un espacio que conserva elementos arquitectónicos de más de dos siglos –entre otros, vestigios de la antigua Iglesia de San Luis Obispo–, el hotel ha creado un reducto de ambiente íntimo y acogedor, con una decoración basada en maderas oscuras y cuero, de estilo británico. Inspirado en antiguas bibliotecas y con una tenue iluminación, es el lugar ideal para dejarse tentar por la coctelería clásica y escuchar las versiones de los clásicos de jazz, soul y pop que interpreta un pianista, de jueves a sábado. Otra clave: no se pueden tomar fotos o grabar videos. Máxima privacidad.
El Jack’s Club del Hotel Thompson
Wine Bar. Bola, 4.
En el barrio de Ópera, y a solo unos pasos del Palacio Real, los amantes de los vinos naturales tienen un nuevo destino imprescindible. Además de una propuesta del todo inusual. Porque TresIIIes –que se escribe así: con tres I mayúsculas– es un local regentado por dos socias de origen chino, Lei Xiang y Siyuan Xu. De allí la grafía del nombre: las tres I evocan el carácter chino “川” (chuān ) que significa «río» y «también da nombre a nuestra provincia natal, Sichuan», explican las propietarias del local. El nuevo wine bar, hay que decirlo, ocupa el local donde durante años estuvo El Mollete, un histórico del barrio. Y por las mañanas se especializa en cafés de especialidad, lo que multiplica su interés. Por las noches, despliega una amplia oferta de vinos naturales, que cambia periódicamente al compás del ánimo curioso de estas chinas emprendedoras. Para picar: quesos, tostas y embutidos de calidad. No hay que perdérselo.
Selección de vinos naturales en TresIIIes
Wine Bar. Moratín, 40. Tel.: (+34) 910 07 43 07
Tras consolidar la andadura de Bar Centro en Barcelona, el chef Carlos Grenone y su socia, Debora Schneider, han desembarcado en el Barrio de las Letras con la certeza de que existe una fórmula que no falla, aún cuando es simple: comer y beber bien. A su nueva apertura en Madrid se ha sumado Luis Miguel Castaño, completando un equipo que pone en foco los vinos naturales y una cocina mediterránea de acento italiano –con algún guiño caribeño, que le aporta un cariz singular– y que tiene en el negroni un icono irrenunciable.
Bar-Vi, en el Barrio de Las Letras
Wine Bar. Jesús del Valle, 31.
Otro de los recién llegados al escenario cada vez más amplio y diverso que ofrece Madrid en el ámbito de los vinos naturales es Casa Botella, que acaba de abrir sus puertas en el corazón del barrio de Malasaña, con la vocación de convertirse en un «espacio de descubrimiento y disfrute». Como la degustación es el eje central de la experiencia en este flamante local, Casa Botella ofrece una selección de más de una veintena de vinos por copa. «Nuestra carta apuesta por vinos vivos, no convencionales, accesibles, tanto para los aficionados más experimentados como para aquellos que se acercan por primera vez al vino natural», aseguran sus responsables. Para comer, tapas de inspiración francesa con un toque español, pensadas para acompañar los vinos y compartir entre amigos en un buen ambiente.
Casa Botella
Cinco de las mejores especialistas de España juntas frente a las brasas
Muchas esconden estos ingredientes para aportar textura, sabor y equilibrio
Quién decide, qué creemos y cómo cambia la cocina mientras el cliente toma el mando
Gastronomía y paisaje cuentan la historia de la ciudad que mira al Atlántico
Un libro imprescindible para conocer la historia de la coctelería de Madrid.