Foto: 25 restaurantes de Madrid por menos de 25 euros

25 restaurantes de Madrid por menos de 25 euros

Buenos, bonitos y baratos. Para comer a diario o compartir con los amigos, éstas son propuestas que merecen la pena: perritos de autor, bocatas gourmets, croquetas, pizzas, pero también platos viajados y resultones, buenas pastas, chinos auténticos y menús a precios más que razonables. 
Texto
Julia Pérez y Raquel Castillo
Publicado 08/12/2015

● La Jefa. Recoletos, 14. Tel.: 91.621.76.74

Con un horario continuado que se adapta a distintas exigencias gastronómicas (del desayuno a la cena o el after work) y una decoración estilosa y chic, responde a un tipo de cocina urbana y viajera que sus propietarios, canarios, definen como colonial. Por eso sus platos fusionan culturas diversas, desde la española a la peruana, venezolana o mexicana, sin dejar de lado reminiscencias thai, indonesias o niponas. Recetas resultonas (y compartibles) como las croquetas de ají de gallina, el pez mantequilla con tabulé de quínoa, el tiradito nikkei de chicharro, las arepitas (la mejor la de papada) o las papas canarias (auténticas) con ají cristal. Además ofrecen entrepanes divertidos (focaccia jamón y gouda, dones de pollo cajún con huevo frito, min bao con panceta, mollete criollo, que no superan los 8 euros). De postre, arepita de maíz dulce. Cervezas y vinos por copas.

Emetreinta & lunch by Julio Reoyo. Salvador de Madariaga, 1. Tel.: 91.405.54.56

Ubicado en un edificio de oficinas junto al tanatorio de la M 30. Un gran comedor-cafetería de altísimos techos decorado con mobiliario de colores por los que a diario (sólo abre por las mañanas de lunes a viernes) pasan decenas de personas para probar una cocina tradicional y honesta en la que no faltan platos de cuchara. Ofrecen un pequeño aperitivo, primero, segundo y postre (incluye bebida e IVA) por 10,50 euros, a elegir entre diversas propuestas. Por ejemplo, crema de lombarda con culís de manzana y queso azul, chuleta de Sajonia en salsa de naranja y puré de patata, taco de bacalao al vapor, pil-pil y chips de ajo, mousse de chocolate amargo... También propuestas para celíacos y vegetarianos. Y cuentan con una pequeña tienda con platos para llevar, bocadillos, vinos y productos gourmets. Detrás de todo está el reconocido chef Julio Reoyo (El Mesón de Doña Filo) que aquí ha delegado en su hijo Ismael.

Desencaja. Pº de la Habana, 84. Tel.: 91.457.56.69

Iván Sáez (Zaranda, Zorzal, Lágrimas Negras...) fiel a su cocina tradicional puesta al día, brilla especialmente con los guisos, más en esta época del año. Se nutre de los productos de temporada, aportándoles un pequeño toque para actualizar platos, como la gallina en pepitoria que transforma en un dim sum del ave con ají limo y ajo negro. De lunes a viernes sirve un menú por 15 euros (incluye bebida e IVA) y en él recetas como la crema de calabaza confitada con queso, nueves y migas crujientes, el estofado de jabalí, la caballa asada con patata rota y espinacas o el coulant de chocolate. Y por 9 euros merece la pena pedir una ración de unas deliciosas croquetas de jamón. En cualquier caso todos los platos de la carta se tarifan a 9 euros (salvo los postres, a 5 euros), por lo que compartiéndolos la factura final resulta muy razonable.

Bache. Rodríguez San Pedro, 2. Tel.: 91.828.95.88

El televisivo cocinero Alejandro Alcántara (30 años, con experiencia en Martín Berasategui o Eneko Atxa) ha acertado con su restaurante abierto a mediados de julio. Un espacio pequeño pero agradable (azulejos, detalles vintage, aire hispter) en el que pone a punto una cocina urbanita que parte de la tradición andaluza (él es de Cádiz) puesta al día con toques asiáticos y técnicas actuales. Muy ricas (y finas) las croquetas de puchero, los chipirones encebollados, un guisito que reconcilia con los sabores de siempre, o la raya frita con alga nori y emulsión de yuzu, combinación que funciona. No faltan las gyozas rellenas de carrillera o los baos (que denominan sándwich japo-cubano). De postre un agradable cremoso de chocolate picante con crumble y espuma de tomillo. La carta es corta, pero todo es compartible de principio a fin del menú. Y a unos precios asequibles, incluyendo vinos por copas.

Da Giuseppina. Trafalgar, 17. Tel.: 91.445.85.39

Una dirección escondida que los amantes de la cocina italiana no deben perderse. Es el último restaurante de Ignazio Deias (artífice de los desaparecidos Boccondivino o Scacco Matto, entre otros) que en esta agradable trattoria-colmado (con manteles de cuadros y tienda donde vende buenos productos transalpinos) pone a punto platos populares de distintas regiones (Roma, Nápoles, Piamonte, Calabria o la propia Cerdeña, su lugar de nacimiento). Magníficas pastas, pizzas, guisos y recetas infrecuentes, incluyendo auténtica trufa blanca en temporada. Una buena forma de conocer su cocina (sin que el bolsillo se resienta) es optar por su menú diario que permite comer un pequeño aperitivo, primero, segundo y postre o café. No suele faltan las sopas, los guisos, ensaladas o platos de huevos para empezar, y con el principal, arroz, pasta y carne. Así los pimientos rojos rellenos de patata a la forquetta con pesto de perejil, el risotto con verduras frescas y parmesano, il magale a la campidano (cerdo al estilo de Cerdeña) o los espaguetis con tomate, mejillones y chirlas. El precio, 16 euros (con IVA y una bebida)

Farruca Bar. CC. Arturo Soria Plaza. Arturo Soria, 126. Tel.: 91.300.42.69

Un container rojo rediseñado y transformado en barra sirve para dar servicio a las mesas altas y bajas de la terraza (recién acristalada) de este nuevo bar en el patio interior del centro comercial. Estilosa y polivalente (con horario non stop, abre desde los desayunos y no cierra nunca) por las mesas pasan platos pensados para compartirse, en base a una carta corta y sencilla, de ensaladas, laterío aceptable (mejillones, berberechos, bonito embotado), tablas de quesos y embutidos ibéricos, crudités para dippear con hummus y salsa tzatziki, totopos con guacamole... Puestos a recomedar, la estupenda burrata italiana con pesto y tomate seco, o la jugosas minibrochetas de pollo con salsa de mango y curry. Además una reseñable oferta de cócteles.

El Perro Bar.Gourmet Experience El Corte Inglés Callao. Pza. de Callao, 2. Planta 9. Tel.: 91.379.80.00

Con horario ininterrumpido de 12,30 a 23 h. todos los días, es una propuesta centrada exclusivamente en los hot dog, algunos poco convencionales, que llevan la firma del cocinero Estanis Carenzo. Perritos de autor con panes típicos alargados y otros redondos elaborados con cerveza. Los hay clásicos, con setas y queso brie, especiales como el Gran Perro (con butifarra), el Sate Johnny Bay (salchicha de cordero, encurtidos, mahonesa de ajo negro) y bocatas de calamares, un homenaje a Madrid. De acompañamiento, patatas fritas y salsas. Y para beber, cerveza La Virgen. Los precios, entre 5 y 11,50 euros.

La Chula de Chamberí. Fernando el Santo, 11. Tel.: 91.305.55.49

Representa la cultura de las buenas tascas. Decoración muy sencilla, de paredes de ladrillo, una gran pizarra donde figura la oferta gastronómica, y poco más. Comandada por el chef Olivier de Belleroche y la sumiller Ana Losada (la apuesta vinícola es otro argumento a su favor) conviene pedir sus clásicos, como las croquetas de cocido, los calamares a la andaluza, los mejillones a la marinera o los callos. Salen muy bien las chulitas (pulguitas, a 3 euros), las ensaladas, las bravas, la ensaladilla rusa, las cazuelitas de albóndigas guisadas, el bacalao con pisto, las tostas (a 8 euros) o la caballa en escabeche de miel. Y por supuesto, la destacable selección de vinos por copas.

El Pollo Gamberro. Barquillo, 34. Tel.: 91.765.32.48

Pollos criados en Palencia que se asan con brasa de carbón orgánico son la razón de ser del último negocio del cocinero Sergi Arola, un pequeño local en Chueca con mesas altas donde comerlo in situ o comprarlo para llevar a casa. Por cuartos, medios o enteros (entre 3,80 y 9 euros), pueden acompañarse de patatas fritas en gajo y un par de salsas distintas, además de un trío de ensaladas (César, de la huerta, de queso de cabra). El ave protagonista forma parte también de algunos otros platos de la propuesta del chef catalán, desde los solomillos fritos a los canelones, las croquetas, las hamburguesas o las alitas con kimchi. De beber cervezas y vinos por copas. En la planta baja se ubica Let’s Dog (abre de jueves a sábado por las noches), un bar cueva donde suena rock & roll y música en directo, mientras se toma una copa (8-10 euros) o perritos calientes (3,5 euros).

El Porrón Canalla. Ballesta, 2. Tel.: 686.411.222.

Juanjo López alma mater de La Tasquita de Enfrente, lleva las riendas de esta bocadillería que recupera la esencia de los buenos bocatas preparados al momento, de pan crujiente y rellenos de productos de calidad. Los suyos son de calamares de verdad (no de voladores), de ibéricos de Guijuelo con tomates de colgar y aceite de oliva virgen, con laterío fino (prepara bocadillos y molletes de mejillones en escabeche con patatas fritas, de sardinillas en aceite con cebolleta) y otros muchos ingredientes, desde la tortilla francesa con pimientos verdes al pepito de ternera de Avila, la salchicha de carnicería con salsa brava, o incluso un goloso bocadillo de chocolate con aceite y sal. Y para beber, porrones de cerveza, sangría o vino. La cocina está abierta de 12 de la mañana a 12 de la noche. Los precios, entre los 3,50 y los 10 euros. Además tiene un menú diario al mediodía por 9 euros que incluye una sopa o crema, un mollete a elegir, fruta y bebida.

La Canica. Avda. de los Andes, 25. Tel.: 91.320.15.03

Sergio Martínez (25 años) ha trabajado con Mario Sandoval (Columbus, Coque) y en el negocio hostelero familiar, pero hace un año que abrió este restaurante, del que es socio y cocinero. Un precioso local (chéster amarillo, sillas de terciopelo rosa, alacenas procedentes de una antigua botica) con un servicio joven y solícito y una cocina de temporada, de base tradicional y un toque actual, que busca gustar a todo el mundo. Los platos, de buen tamaño funcionan para ir al centro de la mesa, empezando por las canicas, las croquetas de estofado de carrilleras, top de la casa, como también lo son las setas shiitake salteadas con un alioli de miel. Gustan los chorizos criollos con mostaza verde y hojas de hierbabuena (una combinación que funciona), y no están mal los falsos arroces con distintas cosas (pulpo, carabineros), en realidad una pasta de sémola de trigo. Un punto fuerte son las preparaciones con carbón en el horno Hosper, de donde salen las hamburguesas de 250 gr. o una jugosa costilla previamente cocinada a baja temperatura. Para terminar pidan la tarta de zanahoria con helado de regaliz.

Casa Lafu. Flor Baja, 1. Tel.: 91.548.70.96Detrás de la Gran Vía encontramos este acogedor local de inspiración oriental en ciertos detalles, pero nada folclórico para como suelen ser la mayoría de los restaurantes chinos. De los mismos propietarios que El Bund de Arturo Soria, cuenta con una larga lista de especialidades, destacando el Huo Guo (olla caliente), típico de la cocina de Sichuán, y uno de los platos más apreciados por los ciudadanos de aquel país (un caldo donde se cocinan todo tipo de alimentos a modo de fondue). Sin duda es la estrella de una carta en la que tampoco faltan ingredientes populares, salsas picantes (se indica el grado de picor de los platos), encurtidos, pastas preparadas en el restaurante o dim sum elaborados a diario. Ensalada de medusa, callos, pato asado a la pekinesa, ternera Shuizhu con pepinos encurtidos, llegan a la mesa en raciones grandes, perfectas para compartir. Auténtico y a buen precio.

Verde Oliva Gastroteca. Ctra. de Boadilla, 2. Centro Colón (posterior). Majadahonda. Tel.: 91.434.75.79

Maderas recicladas, sillas y muebles vintage, para un local no exento de encanto y con cocina vista. La informalidad estética se traslada también a la propuesta gastronómica dirigida por el joven Martín Coronado (que estudió en el Basque Culinary Center y trabajó con Juanjo López en La Tasquita de Enfrente). Y en la carta dos opciones, una más clásica y tradicional, otra con platos más viajados, que permiten compartir buena parte de las propuestas (casi todo en medias raciones de buen tamaño), a las que se unen sugerencias diarias (setas, algún plato de caza, pescados...) Entre nuestros favoritos, la ensaladilla rusa, la burrata con sardina ahumada y tomate seco, el ceviche verde de corvina y gamba blanca o los panuchos de cochinita pibil de ibérico, sin olvidar unas estupendas y cremosas croquetas.

● Taquería Mi Ciudad Hileras, 5. Tel. 915 59 87 11

Sin discusión: son los tacos más ricos de Madrid. Auténticos como los del DF y por solo 1.50€ cada uno. Sabrosos, picantes, jugosos… Eso sí, el que espere comodidades que vaya a otro sitio. A pesar de que este local es más amplio que el de la calle Fuentes (el original) todo es modesto y se está apretadito. Además de los tacos más conocidos como el de cochinita pibil o el taco “al pastor”, tienen tinga de pollo, taco de chile ancho, pipian rojo o chicharrón en salsa verde. Otras opciones son la quesadilla de huitlacoche, el guacamole o los tamales. Precio medio con bebida e IVA, 15€.

● Lobby Market Gran Vía, 10. Tel 91 532 68 67. 

Jorge Reina es el cocinero que acaba de hacerse cargo de las cocinas de este bonito local de la Gran Vía. Si te pierdes por la carta o el menú degustación, la broma te puede salir por más de 40€ (aún así la relación calidad precio merece la pena), pero si sabes pedir pagarás 25€, incluso menos si te apuntas al menú del día (13€ con bebida e IVA incluido): cinco primeros, cinco segundos y cinco postres a elegir entre propuestas tan apetitosas como la crema de lentejas con boletus, las judías de tolosa, la pasta con mejillones, el entrecot con patatas o el samón con pak choi. El espacio, que tiene entrada también por la calle de La Reina, está dividido en varias alturas y ambientes, es luminoso, confortable y muy agradable. El personal anda un poco despistado, pero... es lo que hay.

● Doki-doki Villalar, 4. 91 779 36 49. 

Este japo es uno de los buenos, entre los mejores de Madrid. Nada de arroz de plástico y pescados insípidos, por eso la posibilidad de comer al medio día su menú de 13€ es un pequeño lujo. Que nadie se piense que por ese precio va a tomar niguiris de wagyu con trufa blanca. No, claro que no. Pero tendrá la posibilidad de probar unos más que correctos makis de salmón con el arroz perfecto de punto, la estupenda berenjena, las gyozas de verduras… Ideal para iniciarse en la cocina japonesa sin quedarse sin blanca. El local es muy agradable (aunque un poco ruidoso) y el servicio amabilísimo. El menú de 25€ es otra opción interesante y comer a la carta es un placer que se dispara a los 50€ por cabeza.

● Yoka-Loca Calle Santa Isabel, 5. Mercado de Antón Martin. Planta baja. 610 60 27 22.  

El Mercado de Antón Martín se ha convertido en un pequeño emporio gourmet. Allí, Yoka Kamada y su equipo –todos japoneses– ofrecen durante todo el día (hasta las 21 h, hora de cierre del mercado), tablas de sushi de diferentes formatos, siempre con producto fresquísimo (como cabe esperar en un mercado de abastos) y el arroz en un punto perfecto. La carta incluye también un delicioso chirashi (bol de arroz con sashimi de atún, pez mantequilla, salmón y anguila), postres de texturas insólitas (daifuku, dorayaki) y –los martes y miércoles– un sensacional plato de ramen. La arrolladora personalidad de la japonesa define el estilo de este original sushi bar que poco a poco ha ido ganando adeptos. Yokaloka, que inició su andadura ocupando primero un minúsculo local, ha ido creciendo hasta desplegarse en tres puestos, donde conviven una cocina, dos barras y un pequeño y colorido comedor.

● Lo siguiente Fernando VI, 11. 91 319 52 61.

Ambiente informal, chicas en todos los taburetes, precios más que suaves (precio medio 15€) y llenos diarios. Ya lo dicen ellos, “esto no es un restaurante”. ¡Claro que no! Más bien es un bar modernito donde comer a cualquier hora y reunirse con los amigos para hacer risas y pasar el rato. ¿La comida? No es para enloquecer pero, todo se deja comer. Está bien la tortilla de patata, la hamburguesita con cebolla caramelizada y el huevo roto, que estaría mejor sin ese horrible aceite de trufa, pero ya sabemos que eso vende.

 

Chuka Ramen Bar C/ Echegaray, 9 Madrid 640 651 346

¿Chino o japonés? A quién le importa. De cada cultura eligen lo mejor. En esta taberna izakaya en el corazón castizo de Madrid solo hay una máxima EL SABOR. Mesas de madera corridas donde compartes sitio con extraños, no han manteles y una oferta de bebidas corta pero perfecta para armonizar los platos.

Los boles de ramen –la especialidad- son deliciosos,  picantitos y reconfortantes. Su bao bun (pan chino al vapor con cuyo nombre nadie se pone de acuerdo) con cerdo, pepino y frutos secos es para llorar… de emoción! Van cambiando la oferta y entre las novedades unas están más logradas que otras, pero en general todo es de lo más apetecible.  Interesante oferta para vegetarianos. La gyoza de butifarra y cebollino, con su encaje vaporoso también nos encanta y las alitas de pollo. Rodrigo, John y Lorena hace un magnífico equipo. Lo único malo, el ruido infernal… 

● Bico San Joaquín, 5. 912793792

Cocina ininterrumpida desde la mañana a la noche en el ambientado barrio de Malasaña. Para tomar fuerzas un buen café de desayuno con tortilla de patata, una tostada de pan gallego con mantequilla o un cruasán. Al medio día un menú a precio imbatible, 8,5€, que combina el caldo gallego con las arepas venezolanas; cheescake para merendar; y de cena otra  vez la fusión gallego-venezolana impulsada por lo propietarios del local que se declaran entusiastas de los productos eco. Ambiente casual, joven, divertido, en el que los perros y las mascotas son bienvenidos. Para beber cervezas artesanas, además del grifo de Estrella de Galicia (¿Cómo no, habiendo una galelga por medio?) y vinos naturales.

● Buns and bones Calle de Santa Isabel, 5, Mercado de Antón Martín. Tel.: 91 810 52 17 05. 

Uno de los mejores lugares para saciar la fiebre de buns y baos que vive Madrid. Cocina mestiza que fusiona con acierto sabores, técnicas e ingredientes, servida en una vieja pescadería reformada del mercado de Antón Martín. Nuestro bun favorito es el de pork belly del maestro Chan (no sabemos por qué ahora todo el mundo se empeñan en llamar a la panceta por su nombre inglés), pero también nos gusta el vegetariano con humus, nueces, berenjena y tomates secos. Los “bones” son piezas de carne a la parrilla y van desde el chuletón de Ismael (21€) al Costillar BBQ (12€). ¡No os perdáis la ensalada tailandesa de papaya! Algunos platos se sirven también en medias raciones. El local es sencillo e informal, pero tiene mucha gracia.

● Ronda 14. General Oráa, 25. Tel. 91 411 17 30

Mario Céspedes y Cochi Álvarez comenzaron su aventura en Avilés y la han trasladado a Madrid. En un local decorado con gracia al estilo hipster -modelo imperante en cualquier local nuevo que abra en la ciudad- proponen una fusión peruano asturiana simpática, bien ejecutada, a la que se suman guiños a la cocina madrileña e ingredientes de latitudes diversas. Son buenas la gyozas y los makis estilo california, que apartados de toda ortodoxia son sabrosos y resultones, pero lo mejor son los tiraditos como el de ají amarillo, el cebiche con alga wakame. Probarlo no te costará más de 25€.

● Wilbran Calle Orellana, 19. Tel. 913 08 38 08

En la carta se mezclan el “typical spanish” con el cangrejo de caparazón blando. Parece que quieren apostar por lo seguro pero sin dejar de sorprender. La carta es tan amplia que resulta difícil no encontrar algo apetecible. Todo es un poco dispar y chocante: callos; ensalada de mango y aguacate; huevo mollete sobre patata y trufa (de nuevo el aceite acecha), alcachofas a la plancha, croquetas… Lo mejor el menú de medio día. Por 15€ (IVA incluido)  tres entrantes y tres segundos a elegir que cambian cada día (y lo puedes ver en internet), postre y bebida. El local tiene un cierto aire añejo: suelos hidráulicos, taburetes de terciopelo, columnas de hierro forjado… agradable y acogedor.

● Mercado Ibiza Calle de Ibiza, 8. Tel. 917 52 44 90. 

Bar abajo, comedor arriba. Madera, franelas y mucha luz. Cocina a la vista  coctelería escondida. Para funcionar desde el aperitivo hasta la cena. La amplia oferta de ensaladas atrae a las mujeres, lo mismo que el menú de mediodía por 14 € (IVA incluido) con varios platos a elegir como la crema de calabaza, la merluza rebozada y la torrija. Raciones abundantes, bien presentadas. Croquetas de queso, de jamón y de ventresca de atún. Vinos por copas. Servicio amable con ganas de agradar a la clientela.

● Bocadillo de jamón y champán Calle Fernando VI, 21 y Mendez Pelayo, 15

Los bocadillos no es que estén buenos, es que están buenísimos!!!! Por eso encontrar sitio es misión imposible, y lo peor es que no reservan mesas (solo para grupos de más de 15). La única posibilidad es ir muy pronto (ojo porque a los guiris les gusta mucho y también van) o ir tarde. El local de Menendez Pelayo es más grande pero también se llena. Taburetes, mesas altas, barra y mucho bullicio, una bocadillería con alma de restaurante, por el cuidado que ponen en la selección de la materia prima y en la elaboración de los bocatas. Nuestro favorito el Paez (mollete con paleta ibérica y tomate) aunque el perrito español (con butifarra de perol) también es muy tentador. El salmorejo y la ensalada de ventresca con pimientos también están buenos.  Los panes son buenos y los rellenos también. Para beber no solo hay champán, aunque ya puestos a disfrutar, disfrutemos.  

● Picsa. Ponzano, 76. Tel.: 91.534.10.09

Pizzas con el sello de Estanis Carenzo (Sudestada, Chifa, El Perro Bar) al estilo argentino, es decir, con masa más gruesa y esponjosa que las italianas. Preparadas con dos tipos de harina llevan ingredientes infrecuentes: ternera madurada 60 días, papada de cerdo ibérico, grelos, piparras en vinagre... y una personal mezcla de quesos artesanos como los de Granja Cantagrullas. El horno de leña hace el resto. La novedad es que ahora ofrecen un menú del día por 11 euros que contiene un entrante (con cosas como el escabeche de berenjenas, los pimientos morrones armenios, las sardinas Rulli o unos zucchinis alatsis) o fiambres al corte y quesos de productores locales. De segundo dos porciones de alguna de sus originales pizzas, y de postre un helado artesano o café (firmado por el exitoso Toma Café). El precio incluye una bebida e IVA.

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