Que era un gran cocinero ya lo había demostrado. Ahora sabemos que también es un magnífico gestor y un buen empresario. Cuatro locales en Valencia (Ricard Camarena, Canalla Bistró Central Bar) y Habitual lo avalan. Perfiles así son los que se imponen.

La cocina de Ricarad Camarena, siempre talentosa y chispeante, popular y elegante, se percibe ahora más madura, bien pulida, redondeada. No tiene que dar explicaciones: es libre. El cocinero muestra sin pudor su gusto por los sabores puros, reconocibles. El poso incontestable del mar y la huerta valencianos, los paisajes que ama sin tapujos, se percibe en todo su trabajo. Arroces, verduras, pescados de la lonja, guisos humildes transmutados en rabiosa cocina urbana. Memoria vestida de modernidad. Los platos alcanzan –casi por arte de magia- un sofisticado refinamiento, potenciado por los contrastes (sabores, temperaturas, texturas).

Cocinero y empresario

El 2012 fue un año importante en la carrera profesional del cocinero Ricard Camarena. Abrió tres locales en Valencia: el gastronómico Ricard Camarena, el Canalla Bistró –espacio informal para las raciones y el pre-a-porter- y el Central Bar en el mercado de abastos, una barra al más puro estilo tradicional y Camarena Lab que es un aula para dar cursos y clases de cocina a medida para grupos, empresas, etc, pero también un espacio para eventos, que está funcionando muy bien, en el Mercado de Colón. No contento con todo ese esfuerzo, se atrevió a asesorar el madrileño Ramses, aventura que terminó dos años después.

Llegó Habitual, un local informal dedicado a la cocina mediterránea, desde España a Turquía. Y por último el traslado del restaurante que lleva su nombre a la antigua fábrica de bombas hidráulicas Gens, donde ahora inicia una nueva etapa.

Está nominado para el Premio Nacional de Gastronomía al mejor jefe de cocina 2012

1 Comments

  1. pedro portillo el 3 octubre, 2013 a las 14:11

    ecxelente profecional soy chef me gusta su estilo de trabajo muy bueno

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