Las fiestas navideñas tienen su propio color, sus rituales y tradiciones. Y también una coctelería ad hoc. Los cócteles que se consumen en estos días invitan a compartir, remiten a los sabores de invierno, abundan en una estética más bien barroca y encienden el espíritu con alegría.
Muchos de ellos se inspiran en antiguas tradiciones europeas. Es el caso del glühwein –vino caliente y especiado, inseparable de los pueblos germánicos– o el rotundo eggnog, una combinación hipercalórica casi terapéutica frente a las resacas más memorables.
La coctelería navideña más canónica incorpora asimismo diversas fórmulas a base de vinos espumosos –champagne, cava o el que dicte el capricho del bebedor–, además de los omnipresentes punch –o ponches, en castellano–, aliados naturales de la convivencia colectiva, pues se preparan en jarras o grandes recipientes y se comparten entre cuantos acerquen su vaso con sed.
Pero como la creatividad también reclama su espacio durante en estas fiestas, la selección de cócteles que aquí proponemos atiende a la inspiración de los bartenders de coctelerías que marcan el pulso del nuevo panorama mixológico español, con propuestas de diverso estilo que llegan desde Barcelona (The Circle), Madrid (Momus, Pensión Mimosas), Asturias (El Patio de Butacas) y Canarias (Bar Central by Costa Meloneras).
1- SOLOMBRE
El Patio de Butacas
Plaza Les Campes, 33 (Pola de Siero, Asturias)
@elpatiodebutacas
Ingredientes: pisco, fresa, miel de brezo y melisa
La coctelería asturiana, que lleva dos años marcando tendencia en el ámbito de sostenibilidad, propone para estas fechas Solombre, un cóctel que, en palabras de Alberto Díaz Noval –director creativo y propietario de El Patio de Butacas– «nace en ese territorio donde la luz del invierno roza la fruta y la transforma. Aunque empieza en la fresa, sus ésteres se reorganizan, sus aromas migran, y aparece una mandarina imaginada: brillante, delicada, tan propia de la Navidad como el olor a madera encendida».
«El pisco sostiene la estructura como una columna de cálida claridad,
la miel de brezo aporta la profundidad de los bosques fríos y la melisa, en dos destellos mínimos, abre una ventana verde por la que entra el recuerdo de las sobremesas largas».
Solombre, de El Patio de Butacas
2- TREME
Momus
San Bartolomé, 11 (Madrid)
@momus_cocktail_bar
Ingredientes: cognac cocinado con praliné 100% de pistachos, bitter de New Orleans, bitter de limón, menthe-pastille
Momus, la ambiciosa apuesta con la que Alberto Fernández ha agitado el panorama de coctelería de autor en el barrio madrileño de Chueca, presenta Treme, «un cóctel que se sitúa entre dos clásicos: el Stinger y el Sazerac«, explica Fernández. Que argumenta su elección en estos términos: «En Navidad buscamos calor y frescor; el cognac de pistacho aporta profundidad, madera y tiempo; la menthe-pastille, ese frescor limpio que recuerda al aire frío de diciembre; que armonizan con los los bitter anisados y de limón para ofrecer un balance perfecto». Con todo ello, el propietario de Momus asegura que Treme se adecua al «momento exacto entre la mesa y el sofá. Después del exceso. Antes de la calma».
Treme, de Momus
3- EL SILENCIO DE ALEJANDRA
The Circle
Carrer Ample, 31 (Barcelona)
@by_thecircle
Ingredientes: whisky The Macallan Double Cask 12, ratafía Alquimia, cordial de cerezas
De un nuevo local que ha abierto sus puertas en Barcelona –con consultoría de Raiza Carrera y Genesis Gelvez al frente de la barra–, en el que solo trabajan mujeres, llega esta propuesta «que invita a a bajar la voz y afinar los sentidos, concebida para una época del año marcada por el recogimiento, el frío y la introspección».
«El silencio de Alejandra –apunta Gelvez– está inspirado en el universo de las poetas malditas, mujeres que escribieron desde la sombra, la rebeldía y la profundidad emocional. Es un cóctel que se presenta como un acto líquido de memoria y sensibilidad. Con los días cortos del invierno y la atmósfera navideña como telón de fondo, El silencio de Alejandra no busca el impacto inmediato, sino la permanencia; se bebe despacio, como se leen los versos que dejan huella».
«La base del cóctel es The Macallan Double Cask 12 años, un whisky que aporta estructura, profundidad y notas cálidas de madera y especias. A este se suma ratafía Alquimia, con su carácter herbal y artesanal, junto a un cordial de cerezas, que aporta notas frutales profundas y ligeramente ácidas, y un delicado toque de sherry, que envuelve la mezcla con elegancia oxidativa y complejidad. El resultado es un equilibrio sutil entre fuerza y delicadeza, evocando la dualidad presente en la obra de muchas de estas poetas olvidadas o silenciadas».
«Más que una bebida, El silencio de Alejandra es una experiencia sensorial y emocional: un homenaje al silencio como espacio creativo, a la palabra no dicha y a las voces femeninas que, aun desde la oscuridad, siguen resonando. Un cóctel que encuentra en el invierno y en la Navidad el momento perfecto para ser escuchado«, concluye la bar manager de The Circle.
El silencio de Alejandra, de The Circle
4- NATAL DO SOL
Pensión Mimosas
Marqués Viudo de Pontejos, 9 (Madrid)
@pensionmimosas
Ingredientes: cachaça añejada, licor de nuez, oleo saccarum de banana, bitter de chocolate
Acorde a su estilo intrépido y futurista, Pensión Mimosas se apunta al espíritu festivo navideño con un cóctel de alta intensidad, que su bar manager, Alessio Beltrami, describe como «una propuesta de autor concebida para celebrar la Navidad desde una mirada sensorial, sofisticada y profundamente identitaria».
Natal do Sol «explora el potencial emocional de las fiestas a través de sabores cálidos, especiados y envolventes, integrando técnica, narrativa y una cuidada puesta en escena que dialoga con la gastronomía de alto nivel», apunta el bartender. Que subraya que «esta creación forma parte de la propuesta navideña de Pensión Mimosas, un espacio donde la coctelería se concibe como una experiencia sensorial integral. En cada temporada, el proyecto busca ir más allá del sabor, construyendo relatos líquidos que estimulan los sentidos, despiertan la memoria y generan una conexión emocional con el cliente. Natal do Sol nace precisamente de esa filosofía: ofrecer una bebida que no solo se degusta, sino que se vive».
La propuesta navideña de Pensión Mimosas refleja su búsqueda constante de experiencias sensoriales completas. Como afirma Beltrami, «es ideal para celebraciones festivas, e invita a detenerse, a contemplar y a disfrutar de la coctelería como un lenguaje de emociones, memoria y creatividad».
Natal do Sol, de Pensión Mimosas
5- CHRISTMAS DREAMS
Bar Central by Costa Meloneras
Calle Mar Mediterráneo 1. Maspalomas (Gran Canaria)
@barcentralcostameloneras
Ingredientes: brandy especiado, sirope de chocolate blanco, zumo de lima, espuma de flor de Jamaica
Erika Gisonno, que firma el cóctel para el Bar Central que dirige Raimondo Palomba en el resort Costa Meloneras de Maspalomas, describe así su sueño líquido navideño: «En una copa fría, la Navidad se volvió silencio elegante. El brandy llegó primero, cálido y profundo, como una conversación junto al fuego. Sobre él se deslizó el chocolate blanco, suave y cremoso, aportando luz y delicadeza, un susurro dulce sin excesos. La historia se coronó con una espuma de flor de Jamaica, rosada y etérea. Su aroma floral y ligeramente ácido despertó los sentidos, rompiendo la suavidad con un guiño inesperado. Al beberlo, todo sucedía en capas: caricia, contraste, recuerdo. Era un cóctel breve como un brindis, pero lo bastante sofisticado para quedarse en la memoria toda la noche». Habrá que viajar a Gran Canaria para probarlo.
Christmas Dreams, deBar Central by Costa Meloneras
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