Un local para iniciados, tal vez el único donde experimentar con  estos vinos libres que se salen de los cánones y a los que hay que enfrentarse sin perjuicios. Para acompañarlos un surtido de divertidas raciones en clave italiana.


Bar Brutal y Can Cisa. Un bar y una bodega de calle. Dos actividades paralelas en un único establecimiento en el corazón del Borne barcelonés. Por una calle se entra al bar, por la otra al colmado. En su interior botelleros atiborrados, carteles antiguos, mostradores de madera y veladores de mármol. Interiorismo hipster o rústico contemporáneo.

Can Cisa es una antigua bodega de venta de vinos a granel que su nuevo propietario Joan Valencia ha convertido en una sede emblemática de los vinos naturales.  O de los “vinos libres” como le gusta llamarlos.

“La arbitrariedad de la naturaleza equilibrada”, los define José Peñín. Vinos no corregidos. Viñedos sin tratar. Respeto al territorio. Se trata de vinos en los que apenas interviene la mano del hombre. Viñas que no se labran, fermentaciones libres, controles mínimos, ausencia total de aditivos… todo para dejar que la Naturaleza se exprese a su antojo. Una tendencia que avanza imparable entre olas de escepticismo o golpes de devoción. Pura controversia. 

Joan Valencia, propietario de la distribuidora Cuvée 3000 se deshace en detalles acerca de cada vino. Detrás de este neo naturalismo enológico se encuentra la búsqueda de la autenticidad. La misma que persigue la  “Asociación de Productores de vino natural”.  Justo la que respaldan decenas de botellas de todos los orígenes y procedencias que Valencia viste de un entusiasmo personal.  “Es brutal”, afirma con frecuencia. Un lugar para iniciados. O foodies predispuestos a las nuevas experiencias, quizá aburridos de tanto vino bueno convencional.

Donde concluye Can Cisa, sin separación alguna de muros ni tabiques se encuentra el bar Brutal, que gestionan los gemelos italianos Colombo, Max y Stefano, propietarios en Barcelona del conocido restaurante veneciano Xemei. Ambos han diseñado una escueta carta de raciones  concebidas para compartir. En el listado dos tipos de burrata, una con salmón ahumado y huevas, y otra con tomate y albahaca. Son recomendables el parmesano con higos, la mortadela de Bolonia con alcachofas a la brasa y  las sardinas ahumadas con tartar de manzana. No hay que olvidarse de las berenjenas a la parmigiana ni del bocadillo de salchicha con queso speck y mayonesa japonesa, un golpe de fusión.

De postre, una buena tarta de queso con peras. Nada destacable, ni tampoco mal. En el espíritu de la casa la comida es un mero complemento de los vinos. A Can Cisa / Bar Brutal se acude a beber y a experimentar. 

BAR BRUTAL- CAN CISA: Carrer de la Princesa, 14.  Barcelona. Teléfono: 933 19 98 81

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