Solares como refugio frente al calor


Castilla Termal identifica un cambio en las preferencias de los viajeros, que cada vez priorizan destinos donde el clima favorece el descanso, el contacto con la naturaleza y una forma más tranquila de entender las vacaciones. Las olas de calor se intensifican y algunos viajeros comienzan a replantearse los destinos estivales buscando alternativas en las que las temperaturas no condicionen la experiencia. Frente a los lugares tradicionalmente asociados al verano y al calor, ganan interés los refugios climáticos, espacios donde el propio entorno se convierte en parte del descanso.

En España, el norte concentra buena parte de este atractivo. La influencia del mar hace que Cantabria registre durante los meses de verano temperaturas más suaves que buena parte del país. En agosto, la temperatura media ronda los 20 ºC y las máximas se sitúan habitualmente entre los 23 y 24 ºC, frente a los más de 35 ºC que se alcanzan en numerosos destinos del interior y del litoral mediterráneo.

«El bienestar está dejando de entenderse únicamente como un tratamiento o un circuito termal. Cada vez observamos que los viajeros valoran poder dormir bien, pasear sin calor, comer al aire libre o simplemente recuperar un ritmo más tranquilo. El clima se ha convertido en un factor decisivo a la hora de elegir destino», explica Roberto García, presidente de Castilla Termal Hoteles.

El descanso no depende únicamente de los servicios de un establecimiento, sino también del entorno en el que se encuentra. La naturaleza, el silencio, la temperatura o la posibilidad de pasar tiempo al aire libre son aspectos que cada vez adquieren mayor peso en la elección de las vacaciones.

Castilla Termal

Un balneario entre jardines y bosque

Castilla Termal Solares se encuentra situado en el histórico balneario inaugurado en 1827. El establecimiento combina las aguas mineromedicinales con el patrimonio, los jardines y un bosque centenario, en un entorno para disfrutar del paisaje y relajarse. Se ubica a apenas 15 minutos de la costa, lo que permite acercarse al litoral cántabro manteniendo un clima más fresco durante el verano.

La naturaleza forma parte de las actividades que se desarrollan en el establecimiento. Durante los meses estivales, en El Bosque, un espacio acristalado rodeado de vegetación, se hacen talleres de yoga y barre, además de eventos y celebraciones.

Cocina cántabra y producto de proximidad

Además la gastronomía completa la propuesta con una cocina basada en productos de proximidad. Buena parte de las verduras utilizadas proceden de La Huerta de El Bosque, mientras que este verano El Manantial y La Terraza de Verano incorporan la brasa como uno de los ejes de su oferta.

Entre las propuestas se encuentran las zamburiñas, la chuleta IGP Cantabria y el pulpo del Cantábrico, productos que ponen el foco en algunos de los ingredientes vinculados al territorio. La cocina se plantea así como una extensión del entorno, con elaboraciones para disfrutar de los productos locales durante los meses de verano.

También se puede disfrutar de la zona wellness, alimentada por las históricas aguas del Manantial de Fuencaliente. Un conjunto que responde a la tendencia de buscar destinos donde el descanso también pasa por el clima, la naturaleza y la posibilidad de recuperar un ritmo más pausado.

Castilla Termal es una cadena hotelera especializada en la recuperación de edificios históricos singulares para convertirlos en destinos de bienestar, hospitalidad y gastronomía vinculados al territorio. La sostenibilidad, la conexión con el entorno y la recuperación del patrimonio son los principales ejes de su propuesta.

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