Fismuler abre en Sevilla frente a la Giralda
El restaurante de Familia La Ancha inaugura su quinta sede en el centro histórico de Sevilla
Fismuler llega a Sevilla. Diez años después de su apertura en Madrid, el restaurante de Familia La Ancha inaugura su quinta sede en la capital andaluza, en plena Avenida de la Constitución, frente a la Catedral y la Giralda. El nuevo local ocupa parte del Serras Sevilla, hotel de cinco estrellas Gran Lujo ubicado en un edificio histórico proyectado por Aníbal González entre 1915 y 1917. La apertura amplía la presencia de una marca que ya cuenta con restaurantes en Madrid, Barcelona, Lisboa y Andorra.
La llegada a Sevilla mantiene la línea que ha definido a Fismuler desde sus comienzos, una cocina centrada en el sabor y el producto, con elaboraciones sencilla y técnica detrás, y una sala de trato cercano. La carta conserva algunos de los platos más conocidos de la casa e incorpora nuevas propuestas para acercarse al recetario y a los ingredientes andaluces.
Una carta de producto y temporada
La cocina de Fismuler, dirigida por Nino Redruello y su equipo, parte de una carta cambiante en la que el producto vegetal y la temporada tienen un papel destacado. Para la nueva sede, el restaurante trabaja con pequeños productores, agricultores y proveedores locales, con el objetivo de adaptar su propuesta al entorno.
En la carta conviven recetas tradicionales con influencias de distintas cocinas. La pepitoria comparte espacio con el mole o la carbonara; la brasa y el trabajo artesanal forman parte de la propuesta. Entre los platos que se mantienen en Sevilla están la dorada semicurada con almendra y uva, la corvina a la parrilla con col, ajada y kimchi casero, el escalope San Román con huevo y trufa y la tarta de queso de la casa, elaborada con tres variedades: queso fresco, ahumado y azul.

Dorada semicurada, almendra y uva tinta
La nueva ubicación también se refleja en algunas incorporaciones. Es el caso del remojón andaluz de trucha ahumada y naranja, una versión de la receta tradicional que sustituye el bacalao por trucha del Pirineo ahumada con sarmiento. La elaboración se completa con naranja dulce y amarga, vinagre de Jerez y mantequilla tostada. Otro plato que se adapta al nuevo espacio es el bocata de oreja brava, que en Sevilla se sirve en mollete. La carta irá sumando otras propuestas nacidas entre la cocina de Fismuler y el recetario andaluz.
La oferta líquida sigue una línea similar, con vinos naturales, referencias de pequeños productores y una selección de vinos por copas. A ellos se añaden jarras caseras, café infusionado y destilados macerados en el propio restaurante con botánicos, frutas, especias y otros ingredientes de temporada.
Un espacio abierto a la música y la conversación

El interiorismo, firmado por Arquitectura Invisible, mantiene el lenguaje de Fismuler: madera sin pulir, mármol, acero, bombillas de filamento, velas y tarros de fermentos y macerados. En Sevilla, los grandes ventanales incorporan al espacio las vistas de la Catedral y la Giralda.
La sala responde a una filosofía de servicio cercano y profesional, sin formalidades. La intención es que el cliente se sienta cómodo y que la atención, el espacio y la cocina estén al servicio de la experiencia.Y por la noche, con una iluminación más tenue y las velas encendidas, la música acústica en directo acompaña las cenas.
Fismuler se integra en Serras Sevilla, el nuevo hotel de Serras Collection, que cuenta con 43 habitaciones, nueve de ellas suites, y un interiorismo de Eva Martínez que combina la arquitectura original con referencias contemporáneas vinculadas a Sevilla. Familia La Ancha, además de gestionar el restaurante, se ocupa de la operativa de alimentos y bebidas del establecimiento y de sus distintos servicios gastronómicos.
La expansión de Familia La Ancha

Nino Redruello
Fismuler forma parte de Familia La Ancha, grupo hostelero con más de un siglo de trayectoria. Su historia comenzó en Madrid en 1919, cuando Benigno Redruello abrió La Estrecha. Casi diez años después, su hijo Santiago cambió el nombre del establecimiento por La Ancha. En 1957, Antonio Redruello asumió la dirección del negocio, que pasó a manos de la siguiente generación entre 2005 y 2007.
En la actualidad, Nino y Santi Redruello, junto con Ekaitz Almandoz, están al frente de una compañía que reúne distintos conceptos de restauración y catering. A sus restaurantes La Ancha y Taberna La Ancha, Tortillas de Gabino, Armando, The Club y Los Eventos de La Ancha, entre otros proyectos, se suman Fismuler y Molino de Pez, en Barcelona.
Fismuler nació en Madrid en 2016 y se consolidó en Barcelona a partir de 2018. Desde entonces, ha extendido su propuesta a otras ciudades, manteniendo una cocina que combina producto, técnica y libertad creativa.
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