Una propuesta compuesta por cócteles, música y refrescante sombra bajo sus árboles centenarios gracias al calmado espíritu agosteño de la capital.


A pesar de que en los últimos tiempos los nuevos patrones vacacionales hacen difícil ver una ciudad completamente vacía durante los meses de verano, el agosto madrileño aún sigue permitiendo a sus vecinos y visitantes disfrutar del rostro más relajado que ofrece la ciudad en todo el año. El vigor de esta vibrante urbe no disminuye ni siquiera cuando el calor aprieta, por lo que en estos días se hace más necesario que nunca disponer de un refrescante refugio como el Jardín del Santo Mauro. 

 

 

Por eso, el Jardín de Santo Mauro se convierte en estos días en el lugar destacado para refrescarse, desconectar y vivir una experiencia en buena compañía. Este elegante espacio en pleno corazón de Madrid, se reafirma durante el verano como protagonista estival del ocio y el disfrute capitalino.

Con acceso propio desde el número 19 de la madrileña calle de Almagro, este rincón del conjunto palaciego de los duques de Santo Mauro pone a disposición de sus clientes la propuesta gastronómica del hotel. Entre su selección, tostas de anchoas, ensaladilla rusa de claras y buey de mar, croquetas de gambas y de cecina, su säam de anguila madurada o sus famosos bikinis de lomo ibérico y queso comté. Destacar también del Jardín del Santo Mauro la música en directo, la sombra de su histórica foresta y la renovada carta de su coctelería. 

 

Máster en crítica gastronómica.

Matrícula abierta. Inicio del curso en octubre 2023

Gastroactitud

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