Un recorrido por la gastronomía leonesa
Tradición, paisaje y platos imprescindibles
La provincia de León ofrece mucho al visitante. Tanto sus montañas al norte integradas en la cordillera Cantábrica como sus planicies del sur ofrecen paisajes extraordinarios. Y no menos magnífica es su gastronomía.
Además, podemos disfrutar de todo ello alojándonos por poco dinero en uno de sus excelentes campings con tiendas de campaña. Pero, a continuación, vamos a descubrir algunos de los mejores platos de su cocina.
Cocido maragato
Como su nombre indica, es típico de la comarca de la Maragatería. Pero se ha convertido en típico de toda la provincia. Sus ingredientes son repollo, patatas, garbanzos y varios tipos de carnes y embutidos. Entre estos: morcillo, gallina, lacón, chorizo, tocino blanco o morro de cerdo. Pero lo más original de este cocido es que se sirve en tres vuelcos o etapas. Además, curiosamente, primero se comen las carnes y el relleno, luego los garbanzos con las patatas y el repollo y, finalmente, la sopa de fideos.
La olla ferroviaria
Es otro plato contundente, esta vez de la montañosa zona norte de la provincia. No en balde, debe su nombre a que era comida de los empleados del ferrocarril de La Robla, pero, sobre todo, al singular puchero en que se elabora.
Sus ingredientes son carnes de ternera y de cerdo como el chorizo y la morcilla y distintas hortalizas como garbanzos, patatas, repollo, zanahorias, puerros y pimientos.
El botillo, rey entre los embutidos
León puede presumir de magníficos embutidos. Entre ellos, destaca la cecina, que cuenta con el distintivo de Indicación Geográfica Protegida. Sin embargo, tienen la misma calidad el jamón de Villamanín o la singular morcilla.
Pero, quizá, la aportación más importante de la provincia a los embutidos sea el botillo del Bierzo. Se elabora con distintas piezas del cerdo que se condimentan y se introducen en el ciego del animal para luego ahumarlo y dejar que se cure.
Las truchas mandan entre el pescado
Al ser una provincia de interior, las recetas de pescado tienen como protagonistas a las especies de río. Entre ellas, domina la trucha, que se elabora en escabeche, guisada, a la plancha e incluso en sopa. Precisamente, en cuanto a estas, también se prepara una deliciosa con los cangrejos de río.
Sin embargo, la posibilidad de sazonar el bacalao desde hace cientos de años ha propiciado que también forme parte de la gastronomía leonesa. Concretamente, se elabora al ajoarriero, es decir, con cebolla, pimiento, tomate y ajo.
Una gastronomía muy dulce
Finalmente, la cocina leonesa tiene maravillosas elaboraciones dulces. Algunas de las más sabrosas son los amarguillos y galletas de hierro de Sahagún de Campos, las mantecadas y los hojaldres de Astorga, los nicanores de Boñar, los imperiales y las yemas de La Bañeza o el mazapán de Babia.
En conclusión, estos son algunos de los platos más sabrosos de la gastronomía leonesa. Todos son deliciosos, pero, dada su contundencia, será mejor que tengamos una hamaca a mano para hacer la digestión cómodamente.
