
Ensaladilla de remolacha
Una versión colorida y refrescante de la ensaladilla clásica
Ingredientes
- 1 y ½ manzana Granny Smith
- 1 cucharada de mostaza
- 1 rama de eneldo fresco
- 4 ó 6 cucharadas de mayonesa
- 6 pepinillos grandes agridulces
- 1 tarro de arenques en vinagre (250 g)
- 6 bulbos de remolacha cocida
- Sal
Preparación
La remolacha aporta color, frescura y un suave dulzor a las ensaladas de verano. Además de ser ligera, combina con facilidad con una amplia variedad de platos. Su sabor terroso y ligeramente dulce armoniza especialmente bien con encurtidos, pescados ahumados o marinados, quesos y aliños de mostaza o vinagre.
En esta versión de la ensaladilla tradicional se convierte en la gran protagonista, tiñendo el conjunto con su característico color y aportando un contrapunto dulce al sabor salino del arenque y la acidez de los pepinillos. Una receta fresca, sencilla y muy vistosa, ideal como entrante o para compartir.
- Cortar las remolachas en dados pequeños y ponerlas en una ensaladera.
- Pelar la manzana, retirar el corazón y cortarla en dados del mismo tamaño que la remolacha. Incorporarla a la ensaladera.
- Añadir los arenques cortados en tiras de un tamaño similar y los pepinillos picados.
- Mezclar la mayonesa con la mostaza y aderezar la ensalada. Remover con cuidado hasta que todos los ingredientes queden bien integrados.
- Rectificar de sal si fuera necesario y espolvorear con el cebollino picado.
- Dejar reposar unos minutos en el frigorífico y servir bien fría.
Sobre la remolacha
La remolacha destaca por su contenido en fibra, folatos, potasio y antioxidantes naturales, además de ser un alimento bajo en calorías. Su característico color se debe a las betalaínas, pigmentos con capacidad antioxidante que la convierten en una hortaliza tan saludable como atractiva.
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