Guisantes lágrima con grasa de jamón ibérico y patatas nuevas

Ingredientes

  • 2 diente de ajo
  • Grasa fundida de Girasol
  • 1dl. de caldo de pieles de bacalao
  • Aceite de oliva virgen extra variedad Arbequina
  • 1 kg de pieles de bacalao
  • 1’5 l de agua
  • 200 g de grasa de jamón
  • 200 ml de aceite de girasol
  • 2 kg guisante lágrima en vaina o 200 g de guisante lágrima
  • 200 g de patata nueva de cosecha temprana
  • 1 ramito de perejil fresco
  • sal

Existen productores tan osados como para recoger unas patatas que no superan el tamaño de un garbanzo. Son pocos los que alcanzan una cosecha digna de mención de guisantes “lágrima”, únicos en textura y sabor. Granos que apenas alcanzan el tamaño de una lenteja, dejan un recuerdo imborrable.

Para el caldo de pieles de bacalao:

  1. Lavar las pieles de bacalao y poner a cocer en el agua
  2. En cuanto empiece a hervir, bajar el fuego al mínimo y dejar que cueza a pequeños borbotones hasta que reduzca a una cuarta parte del líquido. El líquido obtenido debe tener la densidad de una miel ligera.
  3. Colar el caldo y poner a punto de sal el líquido obtenido. Reservar.

La grasa fundida de jamón:

  1. En una cazuela, juntar el aceite y la grasa de jamón ibérico.
  2. Acercar al calor y sin alcanzar temperaturas excesivamente elevadas, fundir la grasa del jamón para que transfiera al aceite todo su aroma y fragancia.

Los guisantes lágrima y las patatas nuevas:

  1. Picar el perejil muy finamente pero sin machacarlo.
  2. Picar a su vez el ajo lo más finamente posible y reservarlo en una cantidad suficiente de aceite de oliva como para que no se reseque.
  3. Cocer las patatas en agua con una pizca de sal y reservar sin enfriar
  4. Pelar el guisante de su vaina y reservarla entre papeles húmedos absorbentes. Conviene pelar los guisantes del día para evitar que se resequen.

Presentación:

  1. En una cazuela con una cucharada de aceite de oliva virgen, hacer bailar a fuego suave el ajo picado.
  2. Añadir el caldo de pieles de bacalao reducido.
  3. Ligar el conjunto y añadir las patatas previamente cocidas.
  4. Remover el conjunto y añadir los guisantes pelados.
  5. Verter para aromatizar el conjunto una buena cantidad de grasa de jamón fundida y seguidamente el perejil picado.
  6. Llevar a cabo todo este proceso durante 4 ó 5 minutos sin alcanzar temperaturas de ebullición para evitar la decoloración y deshidratación del guisante.

Si te gusta la gastronomía matricúlate en el Master en Crítica Gastronómica, un curso online que puedes realizar cuando quieras y desde donde quieras.

0/5 (0 Reviews)
Julia Pérez Lozano

Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM. Especialista en gastronomía. Autora de numerosos libros y guías. Trabaja con lo que más le gusta: las palabras y los alimentos.

Comparte
Publicado por
Julia Pérez Lozano

Ensalada murciana de tomates partíos

Una receta con tomate, cebolla encurtida y tallos de alcaparrones

5 días

Gazpacho de zanahoria con leche de coco

Fresco y original. Esta receta de gazpacho de zanahoria con leche de coco es perfecta…

2 semanas

Tarta helada de pera y grosella negra

Una receta de un postre frío ideal para las noches calurosas de verano.

3 semanas

Fideos con aguja

Plato tradicional almeriense

4 semanas

Salmorejo de mango

Uno de los imprescindibles del verano de la mano de Mario Sandoval

1 mes

Cebollas rellenas

Una receta tradicional asturiana, saludable y ligera

1 mes