Preparación

  1. Partir la liebre, lavarla bien, secar y  rehogar en una cazuela, con AOVE bien caliente.
  2. Cuando esté dorada, incorporar la cebolla muy picada y la zanahoria picada. Dejar que sude.
  3. Agregar dos cucharadas de puré de tomate, y dejar que se rehogue a fuego lento. Añadir un vaso de  vino blanco. Dejar que de unos hervores a fuego vivo para evaporar el alcohol.
  4. Cubrir con un caldo blanco ligero (de pollo) o con agua.
  5. Añadir las hojas de laurel, el ajo machacado, la sal, la pimienta y el tomillo  y dejar cocer aproximadamente durante 2 horas, añadiendo caldo o agua cuando vaya reduciendose.
  6. Cuando la liebre esté cocida y tierna, trabar la salsa con harina  tostada, y dejar cocer hasta que espese. Pasar la salsa por un pasapurés y depsues colar por el chino para que quede fina.
Presentación
  1. Servir la liebre en cazuela cubierta con la salsa y una ramita de romero o tomillo.