
Saltimbocca romana
Un clásico italiano donde pocos ingredientes crean un gran plato
Ingredientes
- 4 Filetes de carne de ternera
- Un poco de salvia
- 4 lonchas de Jamón de Parma o similar
- Una mozzarella de búfala
- Harina de trigo para rebozar
- Una cucharada de aceite de oliva
- Dos cucharadas de mantequilla semi salada
- Vino de Marsala seco. También existen algunas versiones con vinos dulces.
- Sal
- Pimienta
- Ralladura de limón
- Una cucharada de nata (opcional)
Preparación
Saltimbocca
La saltimbocca es uno de los grandes clásicos de la cocina romana. Su nombre, que podría traducirse como “salta en la boca”, hace referencia al carácter sabroso de este sencillo. Se elabora con finos filetes de ternera, jamón y hojas de salvia. Tradicionalmente, la carne se cocina de forma rápida y se termina con una salsa elaborada a partir de sus jugos.
En esta preparación, la mantequilla desempeña un papel fundamental. Más allá de aportar untuosidad, actúa como vehículo de sabor, ayudando a integrar los aromas de la salvia y del jamón. Utilizada al final de la cocción, permite ligar la salsa y aportar brillo al conjunto, equilibrando la intensidad salina del jamón con una textura más suave.
- Salpimentar los filetes y colocar en cada uno de ellos un poco de jamón, mozzarella y salvia.
- Enrollar y sujetar con un palillo.
- Rebozar en harina.
- Freír en una sartén con la mantequilla y el aceite. Reservar en un plato con papel de cocina absorbente
- Añadir el vino a la sartén donde hemos frito la carne, colar las impurezas que pudieran quedar y dejar reducir. Poner la carne en el plato con un poco de salsa a la que puede añadirse un poco de ralladura de limón y algo de nata al final junto con más salvia fresca.
Receta de Inés Butrón. Foto de Antonio Ron
