Tres profesionales de éxito, Carlos Bosch (Manero), Rafa Zafra (Estimar) y Luis Rodríguez(Casa Elías) se unen para traer el sabor del Mediterráneo a la capital en un formato híbrido y polivalente en la plaza de Ópera

DIRECCIÓN: Pl. de Isabel II, 7 Madrid 28013 (COMUNIDAD DE MADRID) .ESPAÑA

CONTACTO: 965 14 44 44   https://www.marmia.es/


PRECIO: De 50 € a 70 €

TIPO DE COCINA: Mediterránea


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APROPIADO PARA: Con amigos, Urbano

TIPO DE DECORACIÓN: Contemporánea



Julia Pérez Lozano
Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM. Especialista en gastronomía. Autora de numerosos libros y guías. Trabaja con lo que más le gusta: las palabras y los alimentos.
VALORACIÓN 7/10

Cuando tres grandes profesionales, con credenciales probadas, suman talento y experiencia para poner un proyecto en marcha, el éxito -al menos en el arranque- está garantizado. Esta es la radiografía de Mar Mía (Madrid). Restaurante dedicado a la cocina mediterránea que comparte plaza con el Teatro Real, en el corazón turístico de la capital. Esta ubicación tiene ventajas e inconvenientes: los madrileños frecuentan poco el barrio de los Austrias, donde en tráfico está limitado y aparcar es un suplicio. Sin embargo, los visitantes disfrutarán de una excelente oferta gastronómica en una zona en la que escasean los restaurantes de calidad.

Mar mía (Madrid) Equipo responsable

Carlos Bosch (con barba), Luis González (con bufanda azul) y Rafa Zafra (can barba y delantal) con parte del equipo

 

Calidez mediterránea

Junto a la recepción del hotel Ocean Drive, se ha diseñado un espacio híbrido y polivalente donde se atiende ininterrumpidamente desde el desayuno hasta la sobremesa de la cena. Un ambiente confortable pero austero, marcado por la luz que entra a raudales por los grandes ventanales, la terraza interior y la música, que suena en ocasiones demasiado fuerte: es lo que mola. Por eso hay programación musical (Djs y actuaciones en vivo) que puede seguirse a través de la web, clara e intuitiva.

 

Restaurante Mar Mía (Madrid) vista de la cocina y la sala

Tras la barra la cocina y al frente las mesas de El chiringuito, la parte de restaurante más formal

 

En una cocina vista, tras una barra-escaparate, que sirve de reclamo, como las de los viejos bares, trabaja un equipo de cocina formado por cocineros llegados de tres casas diferentes:  Bar Manero, Estimar y Casa Elias, dirigidos por Jesús Castelló, chef ejecutivo. Aún están en proceso de adaptación. Habrá que esperar a que las piezas del puzzle encajen del todo. Lo mismo sucede con el equipo de sala, joven y profesional pero todavía un poco despistado

Tres estilos, una propuesta

La carta de Mar Mía (Madrid), tan larga como apetecible, refleja idéntica tricotomía. Hay una propuesta más informal, que funciona todo el día y lleva la firma del Bar Manero. Carlos Bosch, con su clara visión de negocio, ha sido el impulsor del proyecto “me parecía que había que sumar. Los tiempos cambian y la suma de talento será la nueva estrategia”. Sin embargo, la bodega es común a todo el espacio. Una larga lista de referencias bien escogidas y a precios razonables que gestiona el sumiller y jefe de sala Manuel Sorana.

 

Mar Mía, berberechos en lata

Lata de berberechos envasados para Manero

 

Laterío fino (estupendos berberechos, mejillones, boquerones en vinagre, etc con patata fritas), chacinas, salazones (mojama, hueva…) y bocadillos como el insuperable lobster roll, que en realidad es un brioche (elaborado por el panadero Jon Torres) relleno de cangrejo real y bogavante o el pepito de ternera que queda desdibujado; nada de filete fino, en su lugar un buen solomillo y no en barrita de pan blanco sino dentro de un mollete que es mejorable.

 

Lobster roll con cangrejo real

 

Pepito de solomillo de vaca

 

A la oferta del Bar de Mar Mía (Madrid) se añaden algunos mariscos hervidos como las quisquillas de Santa Pola (14,9 €) que rivalizan -pero de buen rollo- con la apabullante oferta de pescados y mariscos del equipo de Estimar  en la que nunca falta las gambas rojas de la bahía de Rosas que se preparan a la parrilla sobre esas «brasas mediterráneas» de las que hace gala el restaurante en su enunciado comercial.

 

Restaurante Mar Mía (Madrid), quisquillas de Santa Pola

Quisquillas de Santa Pola hervidas en agua de mar

 

Restaurante Mar Mía (Madrid), gambas rojas de Palamós

Gambas rojas de Palamós

Pescados, mariscos y caviar a go-go

Calidad excelente y punto de cocción perfecto. Técnica sencilla pero infalible a la que Zafra y su equipo tienen acostumbrados a los madrileños. En el Chiringuito, que así se llama la zona de restaurante, está dedicado a la brasa. De las parrillas salen grandes piezas de pescado (lubina, rodaballo, calamar) y algunas especialidades de carne como las chuletitas de conejo, homenaje a Casa Elías o el chuletón de buey.  Tampoco faltan las ostras o las almejas gallegas, talla XXL que se abren a la brasa(5,9 €/unidad) y se aderezan con una pizca de aceite; ni las anchoas, filetes tersos de salazón super potente, que se bañan en abundante AOVE. Demasiado aceite y demasiada sal, pero ese es el estilo. Nada que objetar: sobre gustos…

 

Restaurante Mar Mía (Madrid), almejas de Carril a la brasa

Almejas de Carril a la brasa

 

Restaurante Mar Mía (Madrid), anchoa en salazón

Anchoa en salazón

 

Más convincente y equilibrado el pescado en adobo, finísimo, con un rebozado sutil, una fritura limpia y seca y el vinagre justo. Un plato para repetir cada vez.

 

Restaurante Mar Mía (Madrid), raya en adobo

Raya en adobo

 

Con un rebozado diferente pero igualmente técnico, los bocaditos de cangrejo real que emulan las gambas con gabardina y su toque de mahonesa, que compiten con las patas del propio cangrejo a la brasa.  A este exclusivo producto le sacan mucho partido, merece la pena probar la ensaladilla rusa de cangrejo, o si el bolsillo lo permite, hacerse un regalo de cangrejo y caviar, producto fetiche de Zafra y Bosch que no falta nunca en sus locales.

 

Restaurante Mar Mía (Madrid), cangrejo real frito y a la brasa

Cangrejo real frito y a la brasa

 

Restaurante Mar Mía (Madrid), ensaladilla de cangrejo real

Ensaladilla de cangrejo real y cangrejo con caviar

 

La tercera pata de la propuesta gastronómica de Mar Mía (Madrid)  son las formidables  paellas de Casa Elías. Bosch, alicantino, ha sido capaz de convencer a Luis González para abrir esta sucursal tuneada de su mítico establecimiento de la localidad de Chirnolet. «Hemos tenido que sistematizar todo el proceso, observar, hacer cambios  y ajustar para poder cocinar con gas en lugar de hacerlo sobre las trébedes y la leña», explica González.

 

Restaurante Mar Mía (Madrid), equipo de arroceros

El equipo de arroceros, con Luis González al frente junto a las paellas

 

El resultado es un arroz sofrito (diferencia con las paellas valencianas) de capa extremadamente fina (apenas 1 grano de grosor) suelto, sabroso y ligeramente socarrat. Por el momento solo se puede elegir entre el de verduras (22€) y el clásico de conejo y caracoles (22€). Los de pescado no tardarán en llegar y supondrán toda una innovación en la cocina de Casa Elías.

 

 

Restaurante Mar Mía (Madrid), arroz con conejo y caracoles

Arroz con conejo y caracoles

 

Restaurante Mar Mía (Madrid), arroz de verduras

Arroz de verduras

 

Tartas y torrija

Los postres son clásicos renovados que van desde la tarta fina de manzana (10,9€) a la de chocolate (14€), pasando por la de queso o el flan(7,9€). Resultones y abundantes, algunos solo se pueden pedir si se van a compartir. Con ellos llega una infusión de cantueso  -invitación de la casa- que transporta al comensal hasta los pinares y sabinares mediterráneos. Un guiño a la tierra para terminar.

Restaurante Mar Mía (Madrid), tarta fina de manzana

Tarta fina de manzana, helado de vainilla e infusión de cantueso

 

Restaurante Mar Mía (Madrid) tarta de chocolate negro

Tarta de chocolate negro

 

Restaurante Mar Mía (Madrid) torrija

Torrija de brioche con helado

 

Formación online en gastronomía

 

Fecha de la visita: 17 y 20 de marzo 2022

1 Comment

  1. Emilio el 5 julio, 2022 a las 00:21

    Faltan las cocas

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