Hete aquí una de las cervezas trapenses más notables, elaborada en la abadía de Nôtre-Dame de Saint Rémy, cerca de Rochefort (Bélgica). El edificio original de la abadía fue destruido por las tropas de Napoleón y reconstruido a finales del siglo XIX, cuando se recuperó también la producción de cerveza.
Como los monjes trapenses son vegetarianos, esta cerveza se convierte en un rico complemento proteínico para su organismo. De modo que, más que una bebida, es una comida completa: como un bocadillo en estado líquido. Por no hablar de la alegría que aportan los 9,2% de alcohol a la rutinaria vida monacal…
Elaborada a base de dos maltas (Pilsen y Munich), con azúcar candeal y dos tipos de lúpulo (Hallertau y Styrian Goldings) que se añaden dos veces durante el proceso de elaboración.
Rochefort 8 tiene un color oscuro salvaje y un paladar pronunciado, tirando a afrutado y seco al final. El cuerpo, voluminoso, se desarrolla gracias a la segunda fermentación. ¡Es tan corpórea que casi se mastica!
Ramón Bilbao, Vino Oficial de la Selección Española de Fútbol, presenta Límite Norte, singular blanco…
Tras 168 años de historia, Marqués de Riscal sorprende presentando su primer vino espumoso, Sublimme…
Las familias Gaja y Graci presentan su nuevo blanco siciliano, IDDA Contrada Stella 2024, procedente…
Monovarietal de uva tardana, este blanco anima a conocer el resto de los vinos de…
Champagne inusualmente fresco para una añada cálida, Dom Pérignon 2017 es el último Vintage que…