El vértigo marketiniano obliga a las marcas de destilados –y a las demás también– a renovar su imagen cíclicamente, para mantenerse al día en cuestión de tendencias y poder afrontar así la competencia que supone la ingente cantidad de novedades que llegan al mercado, día tras día, engalanadas con los diseños más estilizados.
Desde luego, ni siquiera una marca bien establecida en los mercados, reconocida y bien valorada por los consumidores, como Flor de Caña, se salva de pasar por taller estético cada tanto. Y así es como hoy nos llega un viejo y querido conocido, el magnífico ron Flor de Caña Centenario Gold 18 años, con nuevos ajuares.
Aún quienes preferimos el look vintage de la anterior presentación de este ron, celebramos que Flor de Caña se mantenga en movimiento para recordar su excelencia, que resulta de un añejamiento parsimonioso –slow aged process, lo llaman– de los mejores aguardientes de caña de azúcar producidos en la costa del Pacífico de Nicaragua en barricas de roble.
Tras 18 años desperezándose en su lecho de madera, Flor de Caña Centenario Gold llega a la mayoría de edad convertido en un ron mayúsculo –con perdón por la redundancia–, en el que la potencia del aguardiente se ha ensamblado perfectamente con los matices especiados y tostados de la madera. Un destilado muy grande, a la altura de los mejores del mundo.
Monovarietal de uva tardana, este blanco anima a conocer el resto de los vinos de…
Champagne inusualmente fresco para una añada cálida, Dom Pérignon 2017 es el último Vintage que…
Pionera en los vinos de la costa de Cantabria, la bodega Miradorio presenta este original…
El Escocés Volante presenta la primera añada de este blanco singular, elaborado con la exótica…
Revival 2023 es un modélico ejemplo de la auténtica expresión de la godello, la última…
Con Finca El Rubio, Marqués del Atrio ofrece una elocuente expresión de la elegancia, finura…