En los últimos años, coincidiendo con la consagración del gin&tonic como el combinado de moda –sobre todo, en España– la oferta de ginebras se ha multiplicado hasta tal punto que incluso el más acérrimo aficionado ginebrero puede perderse entre nuevas marcas, ediciones especiales y demás botellas que inundan el mercado.
Por eso es importante reclamar la atención del amante del London Gin cuando uno se cruza con una ginebra del calibre de Tanqueray Rangpur.
Bien es sabido que Tanqueray es una de las marcas de referencia en este tipo de destilado, gracias a la regularidad de su ginebra histórica –llamada Tanqueray, sin más–, la elegante potencia de Ten –su top de gama– y la exquisitez de la inhallable Malacca.
El cuarto miembro de esta destacada familia de ginebras es Tanqueray Rangpur, probablemente la más exótica y peculiar de todas las que hacen honor a esta marca. Su diferenciado carácter reside en la combinación de botánicos, que ofrece el protagonismo a los cítricos; en especial, a la lima de que crece en la localidad india de Rangpur, de insólito color anaranjado e intenso sabor, próximo a la mandarina.
Los frescos y exóticos matices que aporta este cítrico, sumados a las notas que ofrecen el laurel, el jengibre, el enebro –por supuesto– y otros botánicos hacen de Tanqueray Rangpur una ginebra diferente, seductora y refrescante, que se puede disfrutar tanto en gin&tonic como en numerosos cócteles. Es, desde luego, una referencia a tener en cuenta entre el actual maremagnum de ginebras.
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