Fue capaz de abrir nuevos caminos y crear un estilo propio de cocina, mezclando ingredientes, sabores y técnicas dispares. Ahora vive inmerso en una Pesadilla en la cocina.

Entre los méritos de Alberto Chicote está el haber fusionado con armonía Oriente y el Mediterráneo. Admite sin rubor que sus únicas trabas creativas son las que le impone su propia imaginación. Exigente, disciplinado y reflexivo, su cocina es urbana, ligera, desenfadada y vistosa capaz de marcar tendencia. Viajero incansable, observador curioso y lector ávido, guiado por su instinto se ha sumergido en un aprendizaje continuo que le ha llevado a manejar ingredientes inusuales a los que saca el máximo partido,  dando origen a platos chispeantes y llamativos como el tataki de atún con ajo blanco o el wanton de pilpil, que ya forman parte de la historia culinaria de España. Entusiasta de la despensa global actúa como un hábil rastreador de productos y sostiene que es la propia materia prima la que inspira cada nueva receta.

Si un plato no le emociona, no duda en desecharlo y empezar de nuevo. Esa es precisamente su misión en el programa televisivo Pesadilla en la cocina, donde da las pautas para salvar restaurantes a punto de cerrar. Con su naturalidad y frescura antes las cámaras y buenas dosis de polémica se ha metido a la audiencia en el bolsillo y se ha enganchado al carro de la fama. Ahora no cocina pero sueña con hacerlo porque se divierte trabajando en lo que más le gusta y eso es un privilegio.

1 Comments

  1. [email protected] el 10 junio, 2014 a las 02:45

    Te deseo lo mejor Alberto Chicote. TE ADMIRO
    Cuando mi hijo venga a Madrid,( trabaja abriéndose paso en la hostelería)le llevaré a tu restaurante a disfrutar!!,seguro que nos encantará.
    saludos Florencia

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