Un coqueto local y una terraza en plena Santa Engracia dan cabida a gildas clásicas e incluso vegetarianas.


Fátima y Emilio, responsables de Doble & Gilda, son dos emprendedores madrileños apasionados por el momento del aperitivo. En especial, las gildas, son los responsables de este nuevo proyecto que abrió esta primavera en uno de los barrios gastronómicos más populares ya no sólo de Madrid, sino de todo el mundo. 

 

 

En su terraza se escuchan varios acentos e idiomas. Desde el madrileño más castizo hasta el alemán de viajeros que visitan la ciudad con un propósito claro, disfrutar de su gastronomía. Y, aunque es cierto que la gilda se inventó en San Sebastián con motivo del estreno de la película Gilda, protagonizada por Rita Hayworth, debemos reconocer que, como ha pasado con tantos otros platos, los madrileños se han apropiado de este delicioso aperitivo que combina encurtidos en un mix que conquista a todo el que lo prueba. 

 

 

Las gildas de Doble & Gilda, muestran hasta siete variedades diferentes. Son equilibradas en sabor, con buen tamaño y precio asequible (de 1,5 a 3€). Se pueden consumir las clásicas, con anchoa, piparra y aceituna. Pero también las hay de boquerón, triple anchoa, con huevo de codorniz, de pulpo e incluso una vegetal. Esta última se elabora con un delicado corazón de alcachofa baby y tomate seco.

 

 

La carta la completan otros aperitivos para compartir. Incluye, además, desde los mejillones premium de José Peña hasta un carpaccio de ventresca ahumada de atún rojo. Capítulo aparte merece la pularda desmigada en aceite de oliva, el montadito de gallina trufada con salmorejo y la tosta de sardina con mantequilla.

En el apartado de bebidas las cervezas son las protagonistas. Aunque hay también, una corta pero bien elegida selección de vinos, vermú, fino, manzanilla y Palo Cortado.

 

 

“Nuestro proyecto nace de la ilusión compartida por tener una tienda llena hasta la bandera de aceitunas, gildas y patatas fritas”, explican Emilio y Fátima. Doble y Gilda es fruto de “muchas horas en la cocina, viajes gastronómicos y muchas horas de degustación, con el disfrute que ello conlleva.”

La oferta de Doble y Gilda puede también disfrutarse en casa. Adquiriendo por ejemplo la tarrina de 15 gildas clásicas (18 euros) o un exquisito caviar de erizo, que se pueden solicitar en el propio local, por teléfono o en su página web, desde donde realizan envíos. 

Doble y Gilda está en la calle Santa Engracia, 105, frente al comienzo de la calle Ponzano, y abre de martes a domingo. 

Gastroactitud

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