¿Puede un packaging llamativo primar sobre la calidad de un producto? Sobre esto y otras cosas de interés que afectan al mundo del aceite de oliva virgen debatirán expertos en AOVE durante el IV Salón Olipremium, que se celebrará el 22 de febrero en Madrid


Los aceites de oliva virgen extra de categoría premium, es decir, los mejores de entre los mejores, no gozan del reconocimiento que merecen. Al menos, eso piensan los organizadores de Olipremium, el salón que desde 2013 reune a productores, distribuidores, vendedores y consumidores de AOVE, así como a otros profesionales del sector. Para buscar soluciones a los problemas que afectan a la correcta comercialización del producto, han organizado un debate que promete ser interesante:  ‘AOVE: Nuevas estrategias de seducción’. Tendrá lugar durante el IV Salón Olipremium, que se celebrará el próximo lunes, 22 de febrero, en el hotel Palace de Madrid y en él intervendrán expertos de renombre así como periodistas especializados, entre otros, Alfredo Barral  de la asociación de productores Grandes Pagos de Olivar, Cristina Clemente, del Ministerio de Agricultura, la periodista Raquel Castillo o el cocinero Juan José López Bedmar (La tasquita de enfrente). También se celebrará el I Concurso Joven de Cocina con AOVE.

Este salón en el que se dan cita las más prestigiosas empresas aceiteras,  servirá, además de para promocionar los aceites de la nueva campaña y hacer negocio, para reflexionar sobre qué es lo que falla en la correcta difusión del producto y se estudiará cómo encontrar nuevas fórmulas que llamen atención del consumidor. También podrán probarse los AOVEs de la neuva campaña. Coincidirá -y no es casualidad- con la II Exposición de Nuevos Diseños de AOVE, donde las marcas punteras muestran sus últimas ideas para el embotellado con la mirada puesta no tanto en el consumidor final, como en el sector de la hostelería.

Pero ¿porqué un producto de calidad probada necesita diseñar estrategias de seducción?   Enrique Calduch, uno de los organizadores, responde: 'Al aceite de oliva virgen extra no se le da el valor que merece, ni en los restaurantes, ni en las tiendas, ni en los hogares…  No se considera el aceite un producto premium, es decir excelente. Falta concienciación no solo en el gran público, también entre los profesionales del sector, cocineros, vendedores… Si  en la calle preguntásemos a cualquiera la diferencia entre el aceite de oliva que hay en el lineal de cualquier supermercado y un AOVE, no sabrían que responder. Los consumidores no tienen ni idea porque nadie lo explica. Lo que buscamos son agentes, que lleguen al gran público y que muestren  la calidad y las características de los aceites de oliva virgen extra, que son un tesoro'. El packaging, y en general todo el diseño de marca de cada aceite es un elemento clave dentro de estas estrategias de captación, 'La mayor parte de los productores están haciendo un esfuerzo enorme para producir AOVE de calidad y que además sea llamativo en restaurantes, en tiendas y en la casa del consumidor. Hay diseños muy atractivos, que parecen perfumes. Se trata de llamar la atención'. 

Agustín Santolaya, director general de Bodegas Roda, embotella uno de los mejores AOVEs de España, también participa en el Salón. Busca, como resto de agentes implicados, una mayor visibilidad para este producto.  'Necesitamos un lenguaje más seductor, para transmitir que un AOVE es algo más que una grasa vegetal. El idioma que se emplea para explicar el aceite, a veces no llega al consumidor. El mundo del aceite es un mundo muy confuso, no porque lo sea el producto – que la naturaleza nos lo da prácticamente listo, sólo hay que saber extaerlo de la manera adecuada-, sino por todo lo que lo rodea, la nomclatura, la legislación… Normalmente no se entiende qué es un aceite de oliva, qué es un AOVE. Hay diferentes tipos y calidades, pero la gente no lo sabe, al menos la mayoría. Todo esto ha hecho que el producto se vulgarice. El colmo es que los grandes almacenes lo usen como reclamo para atraer clientes, a precios muy baratos, son productos gancho. Cuando esto pasa, es muy difícil darle el valor añadido'.

 

La falta de información del público general sobre las calidades del AOVE es uno de los caballos de batalla del sector. Rosa Vañó, de Castillo de Canena explica: 'La gente consume aceite de oliva pensando que es AOVE. La desinformación es alarmante. Las marcas de AOVE no hemos sabido explicar nuestro producto y tampoco hemos sabido ganar clientes y fidelizarlos. Nadie considera que el AOVE es un zumo de fruta exprimido'.

El packaging se presenta como una de las soluciones posibles, un elemento que les ayude a diferenciar su producto, a hacerlo atractivo y darle el valor que merece. 'El diseño del envase es importante, porque llama la atención, pero tiene que ir acorde con el contenido, si no no sirve de nada, puede ser contraproducente si en una botella preciosa se vende un aceite de tercera', dice Rosa. Se necesita un trabajo serio y continuado para posicionar las marcas, explicando el producto y acercándo al cliente, através del envase, el mundo rural que lo rodea. Hay que ir a los orígenes, al entorno, al alma del virgen extra.

Gastroactitud

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