La viticultura de las islas Canarias es uno de los tesoros menos explorados del vino español, con diez denominaciones de origen y un rico mosaico de suelos, microclimas y variedades autóctonas que dan lugar a un panorama diverso de tintos, blancos y dulces singulares. La tienda online de Lavinia acaba de presentar una selección que invita a descubrir este fascinante mundo.


Aunque la mayor parte de los aficionados aún no lo sabe, las islas Canarias llevan camino de recuperar el esplendor vinícola que lucieron antaño, en el siglo XVI, cuando sus malvasías dulces eran un valor tan apreciado en Inglaterra como lo fueron más tarde los oportos y madeiras.

Lo cierto es que el encanto del vino canario no reside tan sólo en su glorioso pasado. Las islas cuentan con condiciones naturales excepcionales para elaborar vinos singulares: multitud de terruños, microclimas y variedades (de las 54 uvas que se cultivan en Canarias, una veintena son autóctonas: marmajuelo, listán, baboso, vijariego, negramoll… amén de la excepcional malvasía que da lugar a los legendarios dulces de La Palma, Lanzarote y Tenerife).

Aunque probablemente lo más apasionante de los vinos canarios es que muchos de ellos continúan siendo elaborados utilizando métodos de viticultura tradicionales y únicos, que se adaptan a las difíciles condiciones de terrenos donde el hombre ha tenido que ingeniárselas para que la vid pueda desarrollarse sobre suelos de cenizas volcánicas, con una orografía abrupta y vientos imposibles.

Por todo ello, recomendamos a los paladares curiosos que echen un vistazo a Canarias, el tesoro oculto de la viticultura española, el monográfico que acaba de presentar Lavinia para promocionar (y vender, claro) vinos de estas islas.

La selección, que comprende 13 referencias, es bastante representativa de la riqueza que ofrece el actual panorama vinícola canario. Y también de la alta calidad que lucen los vinos más nuevos, como Candio 2008 (Suertes del Marqués, D.O. Valle de la Orotava, Tenerife), el finísimo Baboso Negro 2012 de la joven bodega Ignios (D.O. Ycoden Daute Isora, Tenerife), o los deliciosos blancos que elabora Matías i Torres en la isla de La Palma, a partir de las variedades diego (o vijariego blanco), albillo criollo y malvasía.

Tampoco faltan, por supuesto, algunos "clásicos", como el delicioso Malvasía Dulce 2012 de Bodegas Teneguía (D.O. La Palma), el Albillo Fermentado en Barrica 2013 que produce Eufrosina Pérez de bodegas El Níspero (D.O. La Palma) o los tintos monovarietales de marmajuelo y tintilla de Viñátigo (D.O. Ycoden Daute Isora).

En resumen: mucho para probar y descubrir. La emoción está asegurada.

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