Con esta insólita colección de cinco naranjas, orange wines o brisat, el pueblo mallorquín de Santa María del Camí puede convertirse en la capital mediterránea de estos vinos que hoy marcan tendencia.


Mallorca se está convirtiendo en la capital mediterránea de los vinos naranjas pero no porque a todos los santamariers –los habitantes de Santa María del Camí, el término municipal que produce el 22% del vino de Mallorca– les haya dado de golpe por beber orange wine a troche y moche.

Sin embargo, tal como nos cuenta Sebastià Ordines, joven viticultor al frente de la dinámica bodega 7103 Petit Celler, la idea de que las siete bodegas de Santa María produjeran pequeñas partidas de este tipo de vino “nos pareció un reclamo original para inaugurar las fiestas del pueblo de este año”.

La magia naranja

Saben bien los que trabajan en este oficio que no es sencillo poner de acuerdo a todos los bodegueros del mismo municipio para una propuesta semejante, pero los de este lugar de Mallorca así lo consiguieron, y así fue que todos los productores destinaron una pequeña partida de su cosecha de la vendimia del 2019 a elaborar lo que en estas tierras se conoce como brisat: vino blanco macerado con sus propios hollejos. Cada uno lo hizo a su manera, empleando para ello las uvas propias del entorno: giró ros, malvasía o prensal. Una de las bodegas, incluso, sorprendió desmarcándose con un sweet orange wine (!!!).

Lo que ninguno de estos ilusionados viticultores suponía es que esta insólita fiesta del vino naranja mallorquín se iría al traste por culpa de una pandemia: el mismo COVID-19 que ha arruinado los planes de tantos. Porque la celebración, programada para el último sábado de abril de este 2020, en el bellísimo Claustro dels Minims, debió cancelarse por culpa del virus. Y asi es que estos vinos ya no se degustarán junto a la cocina oriental que iban a preparar los cocineros japoneses que tanto esperaban en Santa María del Camí… En fin, toda una decepción.

Pero para que sirvan de testimonio de una ilusión y de que todos los sueños pueden realizarse, a Sebastià Ordines se le ocurrió enviarnos los cinco vinos que aquí reseñamos. Esperamos que el año que viene vuelvan a elaborarse y se disfruten por todo lo ancho: con comida japonesa o sin ella. Y que Mallorca se convierta en la capital del vino naranja, el orange wine, el brisat o como quieran llamarle.

1- Brisat de Puntiró 2019

Celler Jaume de Puntiró. PVP: 14,40 €
100% giró ros, es un
orange wine poderoso, rico en aromas de melocotón, pera y peonías, de paso untuoso y persistente, con un final ligeramente astringente. Sin duda, un ejercicio de estilo ejemplar que debería tener continuidad en el tiempo.

 

2- 7103 Brisat 2019

7103 Petit Celler. PVP: 13,90 €
También monovarietal de giró ros, se ha elaborado dejando el mosto macerando con las pieles de la uva durante cuatro días. Esta uva, fermentada durante 30 días a bajas temperaturas, conserva sus aromas varietales característicos: melocotones y peras maduras, apuntes cítricos… El paso por boca es voluminoso y goloso, con ciertos ecos minerales.

3- Macià Batle Orange 2019

Macià Batle
Con 70% de prensal y 20% de malvasía y una graduación alcohólica más ligera que los anteriores (13º), este Orange de Macià Batle se presenta como un vino fresco y agradable, con un marcado carácter cítrico, en el que imperan las notas de pomelo blanco y los recuerdos florales, con sutiles sensaciones astringentes en el final de boca.

4- Blanc Brisat Son Crespí 2019

Microceller Son Crespí
Una vez más monopolizado por el giró ros –aunque esta vez con una graduación de apenas un 11% de volumen alcohólico– este vino extrae de esta uva típica mallorquina una expresión más fresca y cítrica que los apuntes maduros y de fruta blanca que se percibían en los otros brisat catados de esta variedad. En cualquier caso, se trata de una producción anecdótica limitada a ¡25 botellas!

5- Moni Dolç 2019

Angel. Sweet Orange Wine
Exótico a más no poder, este 100% prensal, naranja, dulce, de baja graduación (8,5º), está bendecido por una delicada acidez, que le beneficia en el paso por boca. Por lo demás, se presenta engalanado en un precioso color salmón, ofrece golosas notas de frutas tropicales como lichi y mango y el paladar es un prodigio de equilibrio. ¡Un gran descubrimiento!

 

 

 

 

 

Cómo se cata un vino

 

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