Delicia castiza donde las haya, empezar el año con unos buenos churros mojados en chocolate -o no- es una tradición muy arraigada que a todos gusta. Esta es una lista de nuestras churrerías favoritas en Madrid.


Entre festín y festín navideño seguimos con la tradición. Por eso hoy os vamos a hablar de los mejores churros  de Madrid, por lo menos de los que nos gustan más ¿Qué tienen los churros que encandilan a todo el mundo? Mojar esos lazos crujientes recién hechos en una taza humeante de chocolate es un auténtico placer cuando el frío aprieta. Reconfortan el estómago y sientan estupendamente si la masa está bien hecha y la fritura procede de aceite limpio.

A los madrileños pequeños y grandes nos encantan los churros, un producto poco dado a innovaciones. Harina, agua y sal son los únicos ingredientes que llevan. El secreto está en el agua hirviendo (en el caso de los churros) o templada-caliente en el caso de las porras, que además incorporan un impulsor, el bicarbonato, que las hace más aireadas y etéreas (dicen que por esto también son más digestivas). Hay que saber, por supuesto, darle el toque a la masa. Pero lo fundamental, ya lo decimos, es que el aceite en el que se frían esté limpio. Churros o roscas de porras se fríen en aceite muy caliente y por lo tanto es muy fácil que se queme con las altas temperaturas, de ahí la necesidad no de renovarlo, de añadir aceite nuevo, sino de cambiarlo completamente a menudo.

Churros

 

Desayunos y meriendas

Los mejores churros en Madrid apetecen con el desayuno diario o dominguero, cuando se tiene más tiempo. Puede que por la tarde para merendar. O tomarlos de madrugada cuando se vuelve de haber estado pasando la noche de juerga (véase los típicos churros que no pueden faltar el día de Año Nuevo de vuelta a casa tras la fiesta de Nochevieja).

Hay quien los prefiere con café o quien se decanta por mojarlos en chocolate, una bebida que debe tener el espesor justo que permita que se agarre bien a la masa, no muy líquido. Ya saben, “las cosas claras y el chocolate espeso”. Por lo menos el chocolate español (el francés es mucho más ligero, cual colacao).

Decíamos que no hay mucho que innovar en el ámbito del churro. Existen ciertas propuestas que pasan por bañar el churro en chocolate –o incluso las porras- o hacer churros gruesos que se rellenan de crema pastelera, dulce de leche o chocolate.

Un producto con el que es difícil innovar

Van también apareciendo en el mercado churros con toppings, con añadidos dulces en formas de perlitas, caramelos, pastillas de colores, etc. que los hacen muy instagrameables.

Se empieza a ver salsas para bañar los churros por encima, añadiendo sabores –y calorías- de Nutella o leche condensada. Y surgen nuevos proyectos que reivindican la tradición churrera con la innovación en la puesta en escena: locales contemporáneos concebidos para un público más joven, que busca productos de calidad pero en entornos diferentes, modernos y actuales.

Sea en establecimientos minimalistas, en los veladores de una chocolatería de siempre o en la barra del bar de barrio de toda la vida (o en servidos en casa gracias a las plataformas de envío a domicilio) lo que queremos es que los churros estén ricos, calientes, secos, recientes y sin grasa; crujientes y bien hechos. Como la de éstas churrerías:

San Ginés. Pasadizo de San Ginés, 5

Chocolate con 6 churros o 2 porras: 4,50 € /  café con leche y 6 churros o 2 porras: 3,80 €       

Medio escondida en un recoleto pasadizo peatonal  entre las calles de Arenal y Mayor, es la chocolatería más emblemática de Madrid. Y también una de las más antiguas: data de 1894. Por sus mesas de mármol pasan cientos de turistas y madrileños a lo largo de todo el día (ahora, por la Covid, el horario es de 8 a 23,30 h; previo a la Pandemia no cerraban en toda la noche) dispuestos a tomar a cualquier hora una taza de chocolate o café con churros o porras. El chocolate lo preparan siguiendo una receta propia que no desvelan, pero cuyo resultado es una bebida dulce y tirando a espesa, para que el churro se impregne bien.  Los churros de rosca y las porras se hacen durante todo el día. Se fríen en aceite de girasol, y se sirven recientes,  tal cual, sin azúcar.

En la capital cuentan también con una pequeña chocolatería en el mercado de Prosperidad, y esta primavera abrieron sucursal en Marbella. Además el negocio se ha expandido internacionalmente  en China, Japón, Colombia y México. Los suyos son, sin duda, los mejores churros de Madrid repartidos por el mundo.

 

La Coktelera. Alcalá, 420

 Chocolate con 4 churros o 3 porras: 2,40 € / Café con 4 churros o 3 porras: 2,10 €

Ya en Ciudad Lineal, bar-cafetería de barrio de toda la vida con una surtida propuesta de sándwiches, raciones y bocadillos a lo largo del día (de las 7 a las 22 h.). Pero la fama la tienen sus desayunos de café o chocolate con churros que preparan para desayunar entre las 7 de la mañana y las 12 del mediodía, o ya por la tarde para merendar entre las 17 y las 20,30 h. Así llevan haciéndolo sus dueños desde hace 22 años. El secreto no es otro que servir tanto las masas fritas como el chocolate recién hecho. Eso y la mano del churrero, que los borda.

Churreria La Coktelera

Chocolat Madrid. Santa María, 30

Chocolate con 5 churros o 2 porras (o mixta, 2 churros y 1 porra): 3,90 € / café con 5 churros o 2 porras (o mixta, 2 churros y 1 porra): 2,85 €

Su propietario, Juan Alfonso Boada inauguró en 2003 esta chocolatería del barrio de Las Letras que abre todos los días del año de 8 a 20,30 h. (salvo lunes y martes hasta las 14 h.) Su chocolate, sin aditivos, con poco azúcar, sabe al de siempre. Lo prepara al momento a partir de un cacao de distintas procedencias (México, Costa de Marfil) que compra en Zaragoza. Hay también opciones para intolerantes a la lactosa, para lo que utiliza leches vegetales.

En cuanto al café es natural, 100% arábica de Colombia. Los mejores churros de lazo y las roscas de porras –grandes, a la madrileña- se hacen artesanalmente, al momento, amasando a mano para conseguir la textura de la masa deseada. Juan Alfonso utiliza bicarbonato como impulsor en las porras, lo que las hace más digestivas, aunque el secreto, siempre, es la fritura en un aceite limpio –en su caso alto oleico– que debe renovarse con asiduidad.

Churreria Chocolat Madrid

Churrería del Siglo XXI. Avda. de la Albufera, 270

Chocolate con 5 churros: 4,30 €. Chocolate con 2 porras: 3,65 € / Café con 5 churros o 2 porras: 3,40 €

La quinta generación de churreros de la familia dirige este popular local del Puente de Vallecas, abierto en el año 2000. Tiene a tres maestros churreros trabajando todos los días del año desde bien temprano, mañana y tarde (de 6 a 13 y de 17 a 21 h) preparando churros de lazo y porras largas, gruesas y crujientes, como nos gustan en Madrid. El chocolate también se elabora en el propio establecimiento dos veces al día, un chocolate espeso que se pegue bien a la masa frita cuando se moja en la taza. Todos los productos que utilizan son kilómetro cero, incluyendo el cacao. Cuentan con una segunda sucursal en San Sebastián de los Reyes, que atienden dos churreros profesionales. En ambos locales disponen de su propio servicio a domicilio.

Churrería del Siglo XXI

La Antigua Churrería. Bravo Murillo, 190

Chocolate con 4 churros o 2 porras: 2,95 € / Café con 4 churros  o 2 porras: 2,70 €

Este es el primero de los dos locales –el otro está en Conde de Peñalver– que la familia Quiroga, hoy en la cuarta generación de churreros, tiene en Madrid capital. Porque el negocio se extiende por otras direcciones en Getafe, Móstoles y Alcorcón, junto a un sexto establecimiento en León.

Los churreros (dos en cada local) siguen las enseñanzas de la bisabuela Juana a la hora de elaborar churros de lazo y roscas de porras de masa seca y bien frita. Por eso están entre los mejores churros de Madrid.

Desde las 7 de la mañana hasta la una del mediodía (y por la tarde de cinco a nueve de la noche) sirven también su “chocolate a la antigua” preparado a la manera tradicional “con una técnica de doble cocción”, cuentan, siguiendo una receta con más de 100 años. Hay una variante de chocolate blanco italiano que se hace al momento.

En cuanto a los churros, junto a los clásicos de lazo, pueden elegirse bañados en chocolate negro, o relleno de crema, chocolate o dulce de leche. Igual que las porras, que ofrecen tradicional o bañada en chocolate. Pero nosotros nos decantamos por los típicos, sin versionar.

 La Antigua Churrería

 

Churrería la Andaluza. Hernani, 10

Taza chocolate: 1,80 € / Taza café: 1,50 € / Churro: 0,35 € / Porra: 0,40 € / Buñuelo: 0,45 €

Entre los mejores churros de Madrid no puede faltar esta dirección.Tres churreros profesionales amasan a mano diariamente harina, agua y sal hasta conseguir la textura idónea de los churros (de lazo) y porras que sus asiduos vienen a desayunar o merendar en las inmediaciones de Cuatro Caminos. Elaboran también los tradicionales buñuelos –mucho más trabajosos-, un producto prácticamente desaparecido en Madrid. Por descontado que preparan el chocolate todos los días,  con “leche fresca, aclaran. Un chocolate más bien tirando a espeso, con el azúcar medido, siguiendo las instrucciones de la 4ª generación familiar, la de los Mata. Así lo vienen haciendo desde 1982, aunque antes este local ya despachaba churros. Eso sí, si quieren probar cualquiera de sus deliciosas masas fritas sólo podrán hacerlo por la mañana. Abren bien temprano, a las 6,30 h, pero a las 13 h. echan el cierre hasta el día siguiente.

Churros de Churrería la Andaluza

Ibiza 74. Ibiza, 74

Chocolate con 5 churros o 3 porras: 3,20 € / Café con 5 churros o 3 porras: 2,80 €

Lo dice un gran cartel en la fachada de su local: churrería propia. Y es que su maestro churrero elabora a diario magníficos churros y porras –también para llevar-, un éxito seguro a la hora del desayuno o en las meriendas vespertinas. Porque gente del barrio, sanitarios y personal que acude a diario al hospital Gregorio Marañón son su público objetivo. Churros de lazo, churruscantes y calentitos, junto a las roscas de porras resultan imbatibles con una taza de chocolate humeante o un café. Lleva abierto desde 1985 y aunque ofrece servicio de restaurante tiene una merecida fama por sus desayunos.

Churrro Ibiza Madrid

Míster Churro King. Antonio Díaz, 8. Pozuelo de Alarcón

Chocolate con 4 churros o 3 porras: 3,50 € / Café con 4 churros o 3 porras: 2,90 €

Los mejores churros de Madrid también pueden encontrarse en Pozuelo Estación, precisamente frente a la estación del Cercanías, en una zona de paso, muy frecuentada. Numerosos clientes desayunan a diario aquí. Y  no son pocos los que hacen cola los domingos dispuestos a llevarse las estupendas porras y churros secos, crujientes, de masa equilibrada que cada día elabora el churrero a la vista del público.

El propietario, Manuel Núñez, descendiente de churreros, ya los elaboraban en esta localidad del noroeste de Madrid en 1922. Fundó la chocolatería actual hace muchos años (un cuarto de siglo), expandiendo a día de hoy el negocio internacionalmente hacia la Quinta Gama.

Churros de lazo, porras, mini churros (también churros bañados de chocolate por encargo) se empiezan a sacar del aceite de girasol a las 7 de la mañana hasta las 12, y luego vuelta a empezar por la tarde, entre 15 y 21 h., aunque el local, que ofrece bollería y pastelería, no cierra al mediodía.

Míster Churro King

Manosanta. Hermosilla, 97

Chocolate con 4 churros o 2 porras: 4,50 € /

Café con 4 churros o 2 porras: 3,5 €

Hace escasamente una semana que se han estrenado la familia Aragón en el barrio de Salamanca. Se definen como “churrería de nueva generación”, porque la idea es ofrecer churros tradicionales, de toda la vida, pero en un espacio moderno. Por eso la churrería luce una estética contemporánea y cosmopolita. Un local minimalista de paredes blancas que ya forma parte de la lista de los mejores churros de Madrid.

A diario su maestro churrero prepara a la vista del público (entre cristales, para que no salgan los olores a aceite), porras y chocolate, todo producto local, mientras que para el café recurren a un proveedor italiano. Ofrecen distintos tipos de chocolate, desde clásico, al chocolate clarito con leche o con un toque de café, o extras a añadir como nata o marshmellow. También hay variedad de cafés (espresso, capuccino, bombón, flat White…) Y para acompañar, mojando convenientemente,  churros, porras y pecaditos (cubo con minichurros a 2,5 €). Se pueden pedir con azúcar, canela o mezcla de ambas, o añadirles salsa de nutella, dulce de leche o leche condensada, si es que eres un goloso impenitente. Abren a diario de 8 a 12,30 y de 17 a 20,30 h.

Churro Manosanta

 

Juan Alfonso Boada, Chocolat Madrid

Juan Alfonso Boada, Chocolat Madrid

Churrería La Andaluza

 

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Raquel Castillo

Raquel Castillo

Periodista gastronómica, colaboradora habitual de Metrópoli (Diario El Mundo) y de otros medios españoles. Hace 20 años que observa la evolución de la gastronomía española y lo cuenta a través de sus reportajes y entrevistas.

2 Comments

  1. Manuel el 1 enero, 2022 a las 17:40

    Pásese por el “Ratón y el gato”, c/Rafael Alberti 26.
    Comer buenos churros y chocolates con alta calidad y precios ceñidos a lo que es: chocolate y churros.
    Bien elaborados, crujientes, masa interior alveolada.

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