Haya algo que celebrar o no tras la final de la champions, siempre está bien tener un restaurante a mano. En Milán estos son algunos de los mejores, los que más nos gustan. Cocina tradicional para diferentes presupuestos. No falta la pizza ni los cócteles. En la selección nos han ayudado nuestros amigos de Identità Golose.


Il mercato del Duomo 

Piazza del Duomo, 1. Tel. :+39 02 8633 1924.  Desde 15€. No cierra.

La elegante galería Vittorio Emanuele acoge un centro gastronómico de varias plantas en donde se puede tomar el aperitivo con vermut, comer de manera informal en el Bistrot (formado por diferentes puestos de mercado), o dejarse seducir por las elaboraciones más sofisticadas del Spazio Milano, el restaurante-escuela de Niko Romito, uno de los cocineros italianos contemporáneo.

En torno a un olivo que ocupa el centro de la escalinata se estructuran diferentes espacios en los que se puede comprar y comer. A pesar de la afluencia de gente, merece la pena subir a la terraza a tomar un Martini a la Terraza Aperol y contemplar la imponente fachada del Duomo (catedral de Milán).

Imagen : brunabiagioni 

Peck

Via Spadari, 9. Tel: +39 02 802 3161. Desde 15 €. Cierra domingos por la tarde.

Pocas tiendas de ultramarinos (comestibles) hay en el mundo como esta. Pasearse por sus mostradores es al tiempo una cura de humildad, hay decenas de productos desconocidos, y una provocación irresistible. Las mortadelas, los lardos, las coppas, los parmesanos, los gorgonzola… Un tentación en la que hay que caer, aunque solo sea para tomar un tentempié en una barra o volver a casa con un paquetito de cuarto kilo de algo,  de lo que sea… todo está bueno y bien servido.

Eataly 

Piazza XXV Aprile, 10. Tel.:+39 02 4949 7301. Desde 15 €. No cierra. 

Tienda especializada en productos autóctonos con la que los italianos pretenden (y van camino de conseguirlo) colonizar el mundo, gastronómicamente hablando, pues ya tiene sucursales en muchas ciudades del mundo y en casi todas las italianas. Productos de calidad, bien seleccionados, los frescos siempre de temporada… Un gran supermercado gourmet en el que también se puede comer (casi todo está bueno) de manera informal, tomar un helado, un café o pedir un servicio a domicilio. Una dirección imprescindible para foodies.

N’Ombra de Vin Enoteca

Via San Marco, 2. Tel.: +39 02 6599650.  Desde: 25€. Cierra domingos.

Singular enoteca, que fue antiguo refectorio, donde los vinos reposan en una cava natural que los mantiene a temperatura. Para acompañarlos deliciosos embutidos (españoles e Italianos) y quesos, servidos con buen pan, y algunos platos de cocina sencillos como los huevos con trufa en temporada, el tartar de ternera o el delicioso salmón ahumado. Una dirección segura para comer ligero pero rico y beber estupendamente.

Dry  

Via Solferino, 33. Tel.:+39 02 6379 3414. Precio medio: 20€. No cierra, salvo en agosto.

Pizza y cocteles ¡qué buena combinación!. El lugar tiene encanto a pesar de que aparenta estar descarnado, desprovisto, como listo para desaparecer. Maceraciones propias para los alcoholes de las que se ocupa el barman Guglielmo Miriello y largas fermentaciones para las masas de las pizzas. La favorita del pizzaiolo Simone Lombardi la “Margherita”, toda pureza y simplicidad con mozzarella de Bufala Fior di latte.

Lady Bú 

Via Michelangelo Buonarroti, 11. Tel.: +39 02 3940 1487. Precio medio: 45€. Cierra domingos noche y lunes.

Fuera del circuito de los restaurantes del centro histórico de la ciudad, un poco a desmano de los turistas, este rincón es el favorito de los amantes de la mozzarella y resto de los derivados de la leche de búfala. Tienen su propia ganadería y elaboran sus propios quesos con los que el joven cocinero Riccardo Orfino compone platos sencillos y sabrosos del imaginario popular italiano. Una inmersión en los sabores de siempre y en los productos de la más alta calidad.

Trattoria del Nuovo Macello 

Via Cesare Lombroso, 20. Tel.:+39 02 5990 2122. Precio medio 40€. Cierra domingos y sábados mediodía.

Es una de esas direcciones que no guarda sorpresas. Se puede acudir sabiendo de antemano que todo estará bien, correcto, como siempre. No hay sobresaltos. Merece la pena probar la pasta rellena con productos de temporada, por ejemplo espárragos en primavera, y la coteletta de ternera, gruesa y en su punto, como le gusta a los milaneses. También en carta siempre un rissoto.

Ratanà
Via Gaetano de Castillia, 28. Milán. Tel.: +39.02.87128855. Precio medio: 45€. Cierra lunes y martes.

La trattoria de Cesare Battisti, es el lugar perfecto para probar un risotto amarillo con ossobuco o la cotoletta (costilla) a la Milanesa, platos de la cocina humilde y popular de los milaneses, puestos al día en un elegante palacete, rodeado de un jardín con una encantadora terracita ideal para el buen tiempo. Battisti practica una rigurosa cocina de temporada, de muestra en cada plato su profundo conocimiento de la materia prima y del control que ejerce sobre los productores y tiene la capacidad para  renovar la tradición, sobre todo restándole calorías, algo muy de agradecer. Entre sus aromáticas elaboraciones destacan de los platos con pescados de agua dulce, que si bien no son los más populares, son gastronómicamente hablando muy interesantes.

Taverna Gourmet
Via Maffei, 12. Milán. Tel.: +39.02.5468297. Precio medio: 25€. Cierra lunes.

No se nos ocurre una dirección mejor que esta para tomar una buena pizza en Milán. El 99% de las pizzas que se comen en Italia son difíciles de digerir a causa de las levaduras de cerveza que se emplean en las fermentaciones. Una generación de jóvenes pizzaiolos están trabajando para mejorar y aligerar las masas, los de esta casa pertenecen a esa estirpe. Utilizan masa madre elaborada con levadura natural y harina de calidad y mantienen las masas en reposo durante 48 horas. Un ritual que da lugar a pizzas espléndidas como la Margherita Gourmet:  los tomates del piennolo, la mozzarella di bufala, parmesano y albahaca verde y morada.

Alice  

Piazza XXV Aprile, 10. Tel.:+39 02 4949 7340. Precio medio: 80€. Cierra domingos.

Espacio sofisticado dentro del edificio Eataly, con una elegante puesta en escena y platos contemporáneos de hechuras vistosas, que merece una visita. Dos mujeres al frente (esta singularidad sigue siendo reseñable hoy día):Viviana Varese, cocinera, y Sandra Ciciriello al frente de la sala y la bodega. Los pescados son los reyes de la carta, pero no por ello hay que renunciar a las deliciosas flores de calabacín rellenas o los postres, algunos diseñados en colaboración con el gran pastelero Gianluca Fusto. Merece la pena reservar en el Social Table, una mesa comunal situada frente a la cristalera de la cocina, hecha de una pieza con un tronco traído expresamente de Nueva Zelanda y firmado por los arquitectos Renzo y Matteo Piano.

Il Luogo di Aimo e Nadia 
Via privata Raimondo Montecuccoli, 6. Milán. Tel:+39.02.416886.  Precio medio: 120€. Cierra domingos y sábado mediodía.

Aimo Moroni es a sus 82 años una leyenda de la cocina italiana. Defensor de la importancia de saber elegir las materias primas, el suyo es un restaurante de producto, donde el ingrediente es el rey absoluto, al que la técnica debe pleitesía. En un espacio limpio de paredes blancas salpicadas por los colores de las obras de arte, dos prometedores discípulos, Alessandro Negrini y Fabio Pisani, interpretan al pie de la letra el recetario de su mentor. Imprescindible probar los tortelli rellenos de ossobuco de ternera Fassone del Piamonte y tuétano. Sin duda una dirección para quienes por encima de todo aman el sabor de los alimentos.

Viaje por las cocinas del mundo

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