Nos encantan las Redes Sociales: mirar, ojear, conocer… pero por encima de todo ver que ha publicado nuestro vecino. El verano propicia el postureo: las mejores fotos, los platos más exóticos, los restaurantes con mejores vistas… Instagram se cuela en las mejores campañas de marketing de los restaurantes.


Ni platos, ni restaurantes, ni productos… este artículo está dedicado a la relación entre los restaurantes e Instagram.  La comida se ha convertido en un elemento de socialización fundamental en la era de las Redes Sociales. Hoy más que nunca comemos por los ojos.

Instagram es la red social que más y mejor crece en el entorno gastronómico. Según el estudio hecho por IAB Spain, Instagram tiene 12 millones de usuarios en España: uno de cada cuatro españoles la usa. Un 49% de los usuarios de redes sociales maneja esta aplicación,  que mejora un 4%  respecto del año pasado. Con más de 280M de posts, el contenido #food es de los más compartido en Instagram.

Likes y followers

Para tener eco internacional y conseguir los ansiados likes (me gusta) y followers (seguidores) es imprescindible usar palabras en inglés. Por ejemplo #food (comida) #yummy (sabroso) #foodporn (ponocomida) #gastromy (gastronomía) #foodie (el que se interesa por la comida y le gusta comer).

Ahhhh, los foodies ¿Y éstos quién son? Pues una legión de apasionados de la comida que provienen de cualquier sector, edad y condición. Una gran masa social a la que le encanta comer y opinar. Que tenga o no criterio es otra cuestión. Son los que mueven las redes, los que dan a los likes y encumbran a los gastronomic influencers, que no son otra cosa que foodies venidos a más. Capaces de impulsar modas, por absurdas que sean. Como el furor que han despertado hace unos meses los poke bowls: plato de cocina hawaiana, del que pocos han probado el original. Este nuevo modelo de opinador surgido de internet,  tiene el desparpajo suficiente para asegurar  “Invítame a cenar, págame 100 euros y te pongo el restaurante de moda”.

Hashtag es otro término al que hay que acostumbrarse. Se trata de marcar la foto con el símbolo # seguido de un nombre, puede ser el del local, el del plato, el de la ciudad. Esta etiqueta digital permite a los usuarios de la red social localizar las publicaciones de los temas que le interesan.

El poder de la imagen

El sector de hostelería ha analizado bien la jugada y está viendo cómo sacarle partido. Lo que está claro es que hoy, la comida es un valor. Un elemento de comunicación, socialización y representación. Un motivo aspiracional al que todo el mundo se apunta. Según datos de Yelp, las búsquedas en su portal de restaurantes  que contenían la palabra Instagram han aumentado un 3.000% en los últimos dos años. Este incremento ha hecho que muchos empresarios den la vuelta a sus estrategias de marketing. Así ha surgido el insta-friendly, otro concepto que conviene manejar. Hace referencia a espacios, tiendas, hoteles, bares y restaurantes que facilitan la vida a los instagramers a cambio de que sus posteos de fotos se conviertan en campañas de publicidad gratuitas entre los millenial y la generación Z. Una acción bien orquestada que supone controlar la iluminación (las fotos no salen bien sin las luces adecuadas) los emplatados (han de ser espectaculares y llenos de color para que las fotos funcionen), la decoración (siempre cuidada) o  los camareros (dispuestos a interactuar con el instagramer e incitarle a publicar incluso ofreciéndole consumiciones gratuitas.

Una nueva publicidad

Conseguir que los instagramers llenen el local, lo fotografíen y hagan la campaña de publicidad, no es tan fácil. Ni tan difícil. Con una buena estrategia, basta un poco de imaginación, ideas claras y sobre todo capacidad para llamar la atención. Hay que ser diferente, ofrecer algo distinto, que sea fotografiable y atraiga las miradas.  Y claro se necesita reciprocidad porque nada es gratis. El año pasado algunos hoteles batieron récords en la red social más cool: Urban Cowboy en Nueva York, la cadena de hoteles The Standard por sus propuestas divertidas desde su cuenta de instagram, el lugar perfecto Loveland Farm en Reino Unido o el hotel de lujo Burj Al Arab entre otros. En España, Meliá ha apostado por esta estrategia en su restaurante Pez Playa. Según Santiago Garcia, director de RRSS de Melia Hotels International: “Propuestas como el restaurante instagrameable Pez Playa nos permiten posicionar la oferta gastronómica de calidad del destino Calvià de una manera creativa y digital aprovechando la viralidad del contenido foodie integrando fotos y vídeos generados por nuestros usuarios como parte de nuestra estrategia de comunicación”.

Operación Instagram

El restaurante Pez Playa, ubicado en primera línea de mar, en el hotel lifestyle ME Mallorca (Baleares) se ha convertido en el primer restaurante que instruye a sus clientes en el uso de la red social Instagram para crear fotos más atractivas en sus perfiles. Al comenzar el servicio, el camarero, entrega a los comensales unas instrucciones de uso: todo lo necesario para conseguir “la foto perfecta” para Instagram. Además, invitan a sus clientes al coctel y a los golosos al postre después de la comida o cena compartiendo una imagen y usando el hashtag #Ilovepezplaya en sus publicaciones. Todo en este local de la cadena Meliá está pensado en clave Instagram: el lenguaje, los nombres, el servicio… Por ejemplo en “La mesa: El Platocall” ( a la que se accede previa reserva)  facilitan todos los elementos que harán que las fotos queden como las de los instagramers más populares. También ofrece un “Social Menu” ( video 1 video 2 video3) y en breve una carta multimedia que hará que Pez Playa esté conectado a las redes en directo, para generar interacción entre los comensales.

 

Aprende a fotografiar como un instagramer

 

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