El french rack es un corte compuesto, que va desde la quinta costilla del cordero hasta la última, empezando por parte pegada al cuello. Se trata de un lomo limpio, que no presenta falda ni aletas y que presenta dos centímetros del palo costilla totalmente pelado, limpio de carne. Se trata de una carne tiernísima y con gran jugosidad, por su proximidad al hueso, que le aporta mucho sabor.
Para realizar correctamente esta receta, es necesario saber aprovechar la carne del cordero, para poder obtener los resultados más deliciosos. Primero, la parrilla debe de estar situada a unos 25 centímetros del fuego. Controlando así la proximidad de las brasas a la carne. Además, la carne debe ser colocada en la barbacoa cuando no haya fuego y el carbón de las brasas haya adquirido un color blanquecino. Por último, saber acompañar la carne con las especias e ingredientes adecuados.
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