Marcela Arango y Camilo Ramírez son los chefs y dueños de un pequeño restaurante ubicado en una zona donde nadie se atrevería a poner uno. La ciudad universitaria. Un rincón cruzado por estudiantes que entre semana va bien, en fin de semana, como dicen ellos: La bola de heno.
Una rôtisserie moderna que apuesta por las aves de producción orgánica y la cocina con memoria.
A Pulpeira de Melide es sin duda es una dirección obligatoria para los gourmands en A Coruña, que disfrutarán de productos, fresquísimos, anunciados cada día en una pizarra.
El mejor restaurante indio de Londres inaugura sucursal en Madrid.
El cocinero Vicente Patiño recupera en este local informal y encantador platos de la cocina tradicional valenciana, a los que hace algunos guiños modernos y los complementa con una selecionada oferta de productos de la costa levantina: ostras, gambas, cigalas, etc. Un restaurante de alma mediterránea con cocina gustosa y sencilla, que se puede frecuentar tanto como se quiera porque los precios lo permiten.
Un innovador modelo de negocio inspirado en las tabernas de Tokio, que reinventa las brochetas japonesas cocinadas a la parrilla (yakitori) añadiéndoles ingredientes españoles y mucha imaginación.
Cocina moderadamente creativa en el centro de Marbella. Productos del entorno y buena selección de vinos. Una dirección a tener en cuenta en Andalucía.
Dos menús de paso, una carta larga de entradas, una corta de fuertes y los postres, son las nuevas presentaciones de la cocina colombiana moderna de la chef Leonor Espinosa.
Cuando la sencillez se convierte en la principal arma de seducción de un cocinero que se divierte con lo que hace, surge una gran cocina.
La gracia de la propuesta y los precios amables son la clave del éxito. Una atrevida mezcla: cocina nikkei (peruana-japonesa) con guiños a los productos y la tradición asturiana.









