Después de hablar con muchos profesionales de hostelería, de esos que se pasan la vida cara al público, estas son las 10 cosas que los camareros detestan de los clientes. Un listado que leído a la inversa se convierte en el decálogo del comensal perfecto. Tenlo en cuenta cuando vayas al próximo restaurante.  La empatía, ponerse en el lugar del otro, es la clave para saber estar y comportarse dignamente.


 

 

1.- La prepotencia y los malos modales

Como pagas eres el rey, vale, pero no un tirano. No te sulfures, ni digas aquello de “usted no sabe con quién está hablando”. Probablemente no, no lo sabe, pero tampoco le importa, ni es la cuestión. Pagar la factura no nos da derecho a maltratar al personal que nos atiende. Recuerda que son profesionales, igual que tú, que están haciendo su trabajo. Trátalos con respeto y educación. Si surge un problema házselo saber de buenas maneras y con discreción. ¿Es que en tu diccionario personal no existen las palabras por favor, gracias, de nada? ¿O es que se te olvidan cuando entras en un bar o un restaurante? Lo correcto sería que al dirigirte al camarero, después de saludarle, le miraras con una sonrisa, pero si esto no es posible porque eres un tipo serio o introvertido, sé educado y utiliza todas las fórmulas de cortesía que tengas a mano, empezando por conjugar los verbos en condicional “podría traerme” “sería tan amable de”, “perdón, le importaría”, “le agradecería que” en lugar del hosco imperativo, “tráigame”, “sírvame” “ponga”.  El modo energúmeno hace tiempo que fue desterrado.

 

2.- Los “no show”: reservar y no ir.

Si haces una reserva y no puedes ir, avisa. Y si reservas para dos, no te presentes con cinco y un carrito de bebe. ¡Un poco de seriedad! En los restaurantes no se improvisa. Dejar una mesa vacía supone un grave perjuicio para el local y un trastorno para la organización del servicio que ve alteradas sus previsiones. La costumbre nefasta que se ha extendido en algunas capitales de que grupos de amigos reserven mesa en varios locales  con la intención de elegir en el último momento el que más les apetece y no cancelar el resto, es un síntoma más de falta de consideración y mala educación. Lo mismo que no contestar las llamadas que los restaurantes realizan varias horas antes del servicio para reconfirmar. Una actitud tan generalizada como deplorable. Solo así se entiende que cuando se llama para cancelar una reserva, den las gracias con entusiasmo.

 

3.- El exceso de confianza

Ni jefe, ni guapa, ni chaval… Ni nada por el estilo. Estos apelativos no son los adecuados para dirigirte a un profesional. Si necesitas que te atiendan un “por favor” o un “cuando pueda” son suficientes. En ocasiones, una mirada debería bastar. El cliente es el primero que tiene que marcar la distancia y eso se hace desde el respeto. Este tipo de expresiones solo contribuye a levantar un muro en lugar de generar empatía, que es el motor de las buenas relaciones. Tampoco es preciso que le cuentes tu vida al camarero,  que le inlcuyas en la conversación (menos si es íntima), que te hagas el gracioso, le digas piropos a las camareras (el machismo ha muerto), o intentes ligar con el personal para que te atiendan mejor. Ahórrate las demostraciones de “cariño”. Si quieres expresar tu gratitud, deja una buena propina: es más efectivo y sobre todo más elegante.

 

4.- Los caprichos injustificados

La carta la define el cocinero, no el camarero. Por eso cuando se le piden cambios a veces tiene poco margen de maniobra. Lo mismo sucede con el espacio, no pueden poner la mesa donde tú quieras. El funcionamiento de un restaurante –incluso de un baro una cafetería- es más complejo de lo que los clientes pensamos, en ocasiones algo que para nosotros resulta nimio, puede ser imposible de realizar por causas logísticas, técnicas o informáticas. Por eso los camareros detestan que les alteren los platos, el orden del menú, etc. ¿Te imaginas decirle a un médico cómo quieres que te opere o cambiar la ruta de un autobús para que te deje en la puerta de tu casa porque te viene mejor? Vale es una exageración, pero en el fondo es lo mismo: le estás pidiendo a un profesional que varíe su protocolo de actuación. Si no te gusta un plato, pide otro, y si hay algo que no quieres comer (en el caso de los menús fijos) adviértelo al principio. No digas que tienes alergia si no es cierto, puedes organizar un zafarrancho mucho mayor de lo que imaginas.

 

5.-  Las peticiones con cuentagotas

“Me puede traer sacarina”(..) “y leche fría en una jarra”(…) “ y una pastita de aquellas para acompañar”(…) “y  de paso la cuenta”. Y, y, y, y… Se lo podrías haber pedido todo a la vez. Le habrías ahorrado varios paseos y tú te habrías tomado el té al mismo tiempo que tu amiga. Pensar bien lo que se necesita antes de pedirlo es un rasgo de cortesía para con el equipo de sala.

 

6.- Los que se empeñan en cerrar el local

Te lo estás pasando genial y la sobremesa se alarga… Pero no estás solo. En la esquina, alguien, discretamente, hace guardia para que no te falte de nada. Solo espera de ti un poco de consideración, porque son las dos de la madrugada y has terminado de cenar a media noche. Esta es una costumbre muy española (como he pagado que se aguante), que en otros países ni se entiende ni se practica. Los locales aquí, aunque tienen horario no lo cumplen. La hora de cerrar es la que decide el último cliente ¿Hasta cuando?

 

7.- Los padres enrollados

Sí, cada vez hay más. Son esos tan guays que no son capaces de poner límites a sus hijos (no les vayan a crear un trauma infantil) y los dejan que campen a sus anchas molestando al resto de comensales (mientras ellos están a lo suyo) e impidiendo que el personal desarrolle su trabajo correctamente. No es que no se den cuenta de que los niños molestan, es que les da igual. Son aboslutamente desconsiderados y egoistas. Ahora, como se te ocurra hacerles alguna observación prepárate a recibir una teórica de psicología moderna, y si eres el camarero, más. Debe ser que en su manual de Cómo ser el padre perfecto no explicaban que su libertad (y la de sus retoños) acaba donde comienza la de los demás.

 

8.- Los que no saben beber

Ocurre con más frecuencia en los bares, pero también pasa en los restaurantes, incluso en los de alta cocina. Clientes que beben más de la cuenta, pierden los papeles y se enfrentan con el personal, alborotan la sala e incomodan al resto, o se caen redondos en el cuarto de baño. Situaciones incómodas que generan violencia, mal estar o peligro y colocan sobre el profesional de hostelería una responsabilidad que no le corresponde. Todo por actuar con imprudencia y temeridad, convencidos de que el cliente lo puede todo.

 

9.- Las cuentas divididas

Aunque España no es Alemania, donde cada uno paga su cubierto, cada vez es más habitual que los importes de las comidas en grupo se repartan. Si es así, adviértelo al principio para que el camarero sepa que tiene que preparar cuentas separadas. Te ahorrarás tiempo de espera y le facilitarás el trabajo al equipo de sala.

 

10.- Los críticos espontáneos

Sí, desde que la gastronomía está de moda y las redes sociales han democratizado la opinión, es muy común encontrarse con clientes dispuestos a puntuar los establecimientos y compartir sus valoraciones con los propios profesionales, ya sea de viva voz o a través de las páginas como Trypadvisor. “Pues a usted no le pongo más de un 5, a ver si aprende a explicar los platos. Y dígale al sumiller que la bodega no pasa del 4”. Lo peor de todo es cuando estos comentarios se hacen como represalia por un trato que se considera injusto, o incluso sin haber visitado el local con el único motivo de desprestigiarlo.

Aprende a realizar una crítica gastronómica

Imágen http://www.cocinerosurbanos.com

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66 Comments

  1. P. Espliego el 6 noviembre, 2017 a las 13:53

    Sobre el artículo.
    En el punto 3 “Exceso de confianza”, dice la AUTORA literalmente: (“el machismo ha muerto”); y en el punto 5, así mismo literalmente, “TÚ te habrías podido tomar el té al mismo tiempo que tu AMIGA”.
    ¿Ha muerto el machismo?

    • Jhon el 8 noviembre, 2017 a las 09:11

      Tu eress tontaa… se refiere a que se a pasado tanto tiempo: y me traes esto y me traes lo otro, que su amiga como lo a pedido todo a la vez ya se lo a tomado feminazi…

    • Celia el 9 noviembre, 2017 a las 11:59

      Qué sentido tiene tu comentario????

  2. Pista el 5 noviembre, 2017 a las 17:07

    Muy bien todo lo que has comentado,pero unas de las cosas que mas molestan a los camarer@s es que te traten como un perro,osea…que para llamarte te silben y lo peor es que cuando estas siviendo a alguien te golpeen en la barra repetidas veces con una moneda para para que le cobres.

    • Vanesa el 6 noviembre, 2017 a las 00:18

      Que gran verdad no hay cosa que mas moleste que eso

  3. Juan el 5 noviembre, 2017 a las 16:46

    Jejeje tu sabes de qué hablas. Si el primer capullo que dijo…el cliente siempre tiene la razón…. se hubiera tragado la ….frase, el ramo o la profesión de la de hosteleria hoy estaría mejor vista.
    Se nos considera la ultima mierda de las mierda….y muchas veces es que la clientela no está a la altura de la persona que los atiende. Cuando hay un cliente educado, que se dirige a la persona que se pone a su servicio correctamente. ..nos alegra el dia y….será correspondido. Para los que no saben comportarse….la vida tarde o temprano los pondrá en su sitio.

    • Alberto Franco el 8 noviembre, 2017 a las 21:46

      Cierto. Quien dijo eso de que “El cliente siempre tiene la razón” claramente JAMÁS trabajó cara al público…

  4. Andres el 5 noviembre, 2017 a las 11:43

    En líneas generales pienso que el artículo esta correcto y falto detalles que agregar…. El tema radica en la falta de empatía que se tiene con la hostelería y en que muchas personas piensan que tienen un mayordomo o una chacha atiendoles en la mesa y que no comprenden que son personas como cualquier otra que merecen un mínimo de respeto y consideración que tienen un horario. Que muchas veces tienen hasta 10 horas de pie. En muchos casos no han ni comido dependiendo del restaurante y que lo peor es que tienen un sueldo bajos sin benéficos….. Sumando a esto que cada lugar tiene su horario y que hay un sitio para cosa….muchos clientes van a un restaurante creyendo que este tiene horario de discoteca.

  5. Miguel vila el 5 noviembre, 2017 a las 11:28

    Yo soy asiduo de las cafeterías, me gusta tomarme un café tranquilamente, y e visto de todo. Pero lo que me a melestado más y no lo tolero es al jefe o encargado que no tiene reparo en humillar a su empleada ( casi siempre es una chica que es nueva en la profesión) delante de los clientes hasta el punto de hacerla llorar NO LO SOPORTO.

  6. Neu el 5 noviembre, 2017 a las 09:58

    O el que entra y ni siguiera saluda entra tu se los da y nada van directo a pedir

  7. Angie el 5 noviembre, 2017 a las 00:42

    Buen artículo, aunque falto el Shhhh cuando quieren pedirte algo o el tirar el dinero cuando te pagan.
    Eso me parece fatal.

  8. Salvador el 4 noviembre, 2017 a las 18:09

    De acuerdo con todo el artículo, pero me gustaría leer otro desde el otro lado. Las 10 cosas que más molestan a los clientes de restauración.

    • Andres el 5 noviembre, 2017 a las 11:23

      Seguro que eres el típico cliente que hace por lo menos 4 o casi todos los puntos que están en el artículo… que no empatíza con la hostelería….. Vaya por Dios con la gente que no entiende que los atienden en un restaurante son camareros no mayordomo o la chacha.

    • AroW el 5 noviembre, 2017 a las 11:33

      Es que ser cliente no es un trabajo. Si no te gusta como te tratan en un sitios siempre puedes no volver. El camarero lo tiene jodido.
      Menudas comparaciones dios mio.

    • Pista el 5 noviembre, 2017 a las 17:13

      Me pongo en el otro lado y te digo que si me molesta algo,no voy mas por ese local,cosa que a un camarero no puede hacer porque vive de ello,pero lo que se tienen que dar cuenta algunos clientes es que no es un esclabo como muchos piensan

    • Pistacho el 5 noviembre, 2017 a las 17:13

      Me pongo en el otro lado y te digo que si me molesta algo,no voy mas por ese local,cosa que a un camarero no puede hacer porque vive de ello,pero lo que se tienen que dar cuenta algunos clientes es que no es un esclabo como muchos piensan

  9. Asunción el 4 noviembre, 2017 a las 17:55

    Estoy totalmente de acuerdo, la educación no hay que perderla nunca y yo la practico allá donde voy y utilizo siempre el usted, que en España parece que se está olvidando, pero por favor no me atiendan con un “hola chicos que vais a tomar” cuando tanto mi marido como yo tenemos canas desde hace años y les aseguro que salimos bastante y es un recibimiento demasiado frecuente

    • laura el 5 noviembre, 2017 a las 11:40

      pues nada…que os digan, venga canosos, que vais a tomar? hay gente que le molesta si le dices de usted, si le dices de tu, en general trabajar cara al publico es darte cuenta de que a la gente le molesta TODO, aunque no todos sean asi, pero hay que aguantar tela…y no soy camarera, pero trabajo con gente y telita, eso si, yo no les paso ni una.

      • Juanjo el 6 noviembre, 2017 a las 22:32

        Tan fácil: “Buenas noches señores, ¿ qué van a tomar ?”… y no soy camarero, pero creo que el problema es que o se desconoce el propio idioma o no se tiene ni idea de cómo dirigirse a personas desconocidas de forma educada y cortés.

  10. Jaime el 4 noviembre, 2017 a las 17:50

    Totalmente de acuerdo, se trata de tener educación y consideración, eso es todo.

    Sin embargo no estoy de acuerdo con el punto de las cuentas divididas. Se hace en todos los paises menos en España, a mí me parece una buena costumbre que por fin se empieza a importar. En los demás paises forma parte del servicio facilitar esta forma de pago y no tiene nada e ver con ser cortés con el camarero.

    Sobre los horarios para cerrar de madrugada estoy de acuerdo pero también deben los camareros cuando ponen esa última copa la hora de cierre que el cliente no tiene porque conocer. A veces sienta mal que te sirvan una copa y a los cinco minutos te digan que hay que cerrar (esto es más frecuente en bares de todas formas).

    Por lo demás me gustó el artículo, hay que tener un poco de respeto por los que te ofrecen un servicio.

    • R el 5 noviembre, 2017 a las 08:05

      En determinados sitios de Reino Unido tocan una campana en un momento deterinado para avisar de que es momento de pedir la última copa. Luego, vuelve a sonar para avisar de que queda media hora para el cierre y no se aceptan más pedidos. Lo veo muy interesante. Como el hecho de estudiar el modo de poner un sistema para que las tragaperras se apaguen en un momento determinado y, al que estuviera jugando, le diera un tique o algo para reservarle “el turno” x minutos la mañana siguiente. Con las opciones de hardware y software que hay no me parece complicado…

    • Javier el 5 noviembre, 2017 a las 10:09

      Las cuentas separadas es lo más absurdo del mundo. Si en la cuenta ya viene detallado el precio de cada consumición, es trabajo del cliente echar la cuenta de lo que ha tomado cada uno y luego pagar todo junto. Todo lo que no sea eso es fastidiar el servicio al camarero, al restaurante y al resto de comensales ya que no pueden seguir siendo atendidos ya que el camarero lleva 15 min cobrando con tarjeta a cada uno de los 13 comensales de su mesa. Importemos lo mejor de los paises como Alemania, no las costumbres casposas y absurdas

    • Andres el 5 noviembre, 2017 a las 11:35

      Me disculpa pero si vas querer cuentas separadas la idea es informarlo con antelación ya que dependiendo del sistema informático del restaurante la cosa es mas fácil o mas complicada…..

      Ciertamente quizás el cliente no conozca el horario del sitio pero también es un poco sentido común ver la hora o darse cuenta que ya están por cerrar y preguntar si aun se puede otro o lo mas típico llegar a ultima Hora y pensar que aun tienen tiempo de sobra para pedir tragos.

  11. Ana el 4 noviembre, 2017 a las 17:10

    Estoy de acuerdo con todo lo que pone el artículo. Y procuro seguir estas normas como clienta.
    Por otra parte, me gustaría que los dueños de los establecimientos se tomarán en serio el contratar personal cualificado. No todo el mundo sirve para ser camarero o camarera. Y ves cosas que se te cae el alma al suelo. Sin embargo, lo que peor llevo es la falta de eficiencia. Hay un bar donde solemos parar en nuestros viajes familiares que tiene 4 o 5 camareros dando vueltas por la barra y son capaces de hacer esperar 5 minutos cuando solo hay 3 o 4 clientes. Uno se entretiene hablando por telefono, el otro saca la vajilla del lavaplatos mirándote a la cara como diciendo fíjate cómo pasó de ti, el otro está fregando la barra, el otro hablando con su mujer que ha traido al niño para que lo vea, y el quinto es el que ha de atender a los 3 clientes. Y es un caso verídico.
    Anoche, sin embargo, me encontré a un fuera de serie que él solo se atendía a un montón de clientes sin despeinarse y a la perfección. Como digo, no cualquiera sirve, pero también hay que tener claro que los sueldos deben ser los adecuados.

  12. Antón el 4 noviembre, 2017 a las 15:29

    Soy del ramo (no te molestes en insultar) y no quiero comentar el articulo (que me ha gustado) sino sobre las respuestas: la cantidad de faltas de ortografía, puntuación y otros ….
    ¿que perfil de la profesión o imagen da de nosotros?

  13. Antón el 4 noviembre, 2017 a las 15:26

    Soy del ramo (ahórrate los insultos) y no quiero comentar sobre el articulo (vale, me ha gustado) sino sobre los comentarios: sorprende la cantidad de faltas de ortografía, puntuación y etcétera…
    ¿daría eso que pensar sobre el perfil de esta profesión?

  14. James el 4 noviembre, 2017 a las 15:00

    Trabajar es una mierda. Trabajar de cara al público es una mierda más grande.
    Si no te gusta tu trabajo, con todas sus mierdas, búscate otro.
    Menos lloriqueos.

  15. JM alvarez el 4 noviembre, 2017 a las 14:36

    Un café. solo o con leche .con leche
    Con leche .desnatada .normal o de soja .desnatada. caliente ofria. No fría ni caliente templada.sacarina o azúcar moreno.sacarina .en vaso o en taza .envaso .descafeinado o normal.descafeinado de maguina o de sobre .de sobre.(falta un plano)

  16. juan el 4 noviembre, 2017 a las 14:06

    La verdad es que es tiene toda la pinta de ser una profesión difícil ya que sin tener la culpa de muchas cosas es posible que caigan broncas de todos lados: cliente, jefe, responsables… Intento ser bastante educado cuando me dirijo a cualquier profesional y creo que la mejor “reprimenda” que se le puede dar al cámarero es no volver por ahí en caso de que no te guste como trabaja. Lo más típico suele ser el hecho de estar esperando para que tomen nota ratos y ratos, levantar la mano y verles ociosos y a carcajadas con los compañeros. Una que me viene pasando últimamente es pedir CAFE CON LECHE DEL TIEMPO y que me pongan lava hirviendo… no pido sacarina, ni descafeinados, ni soja, ni vaso o taza, sólo café con leche del tiempo, por favor. Y nada, la mitad de las veces ni caso. Creo que voy a optar por no darme por enterado y decir que yo no he pedido lo que me has puesto.

  17. Jaume A. el 4 noviembre, 2017 a las 14:01

    Lo de las cuentas divididas lo hacemos en Catalunya. Aquí es normal que cada uno se pague lo suyo. Sí, ya lo se. Los catalanes somos así de raros …

    • R el 5 noviembre, 2017 a las 08:00

      No, no me parece raro. Viene a ser una interpretación moderna de “cada oveja con su pareja”, lo “raro” es que, sabiendo que se va a hacer, no lo adviertan al camarero desde el primer momento y, al llegar con la cuenta global, de nuevo a separar cargos…

    • Javier el 5 noviembre, 2017 a las 10:13

      Repito, costumbre absurda donde las haya que retrasa todo….

      • Juanjo el 6 noviembre, 2017 a las 22:38

        No es nada absurdo. NO todas las comidas son iguales (y al camarero y al restaurante ni le van ni le vienen el motivo de la comida). Puede ser una comida familiar, de negocios, de amigos, de colegas o donde haya unos que sean amigos y otros simples conocidos (amigos de amigos). No se puede pretender que uno pague lo de todos (hombre, si fuéramos ricos vale, pero tampoco me apetece pagar la comida de otros en según qué tipo de comidas).

        Es tan fácil como que si la comida son 200€ y hay 10 comensales: a 20€ por cabeza (más la voluntad el que quiera).

        PD: La costumbre absurda es asumir que un solo comensal de una mesa va a pagar lo de todos los demás. Absurda y poco realista en un país con sueldos, en su mayoría, paupérrimos y de miseria.

    • Jota el 5 noviembre, 2017 a las 15:54

      En Sevilla, sin ser Catalunya, también se hace, incluso sin avisar previamente a la persona que te sirve… tampoco es gran cosa, es cuestión de que el negocio en cuestión cambie un poco el chip y se adapte a las necesidades y/o demanda del cliente.

  18. Pedro el 4 noviembre, 2017 a las 13:51

    Yo estuve años detrás de una barra y salvo lo de jefe, guapa, chaval, q me parecen chorradas milenials, el resto totalmente de acuerdo. Ahora, esta es la hoja de ruta de un profesional, algo q es cada vez más difícil de encontrar y q como cliente ahora me sienta como una patada en el estómago tener esta educación con hosteleros q te tratan como si te estuviesen haciendo un favor al servirte, como si no estuvieses pagando por ello… echo mucho de menos la vieja escuela

    • Miguel alvarez el 5 noviembre, 2017 a las 13:17

      Nose la edad k tiene usted pero yo tengo 51 años y en esto estoy desde los 14 .lo de la vieja escuela esta muy bien para las modas .las normas de convivencia y de educacion son las que deverian imperar .yo trabajo en la costa desde hace 15 años el resto lo trabaje en el centro de la peninsula , y el servicio con el publico patrio deja mucho que desear como clientes en todos los sentidos .los extranjeros a las tres ya an comido todos y en sus casas y a las diez de la noche lo mismo en su casa.los españoles que os voy a decir ,y las prisas y los nervios incluso estando de vacaciones y para rematar las propinas ,lomismo dejarte el pico de centimos que sobra (españoles) o nada,a que te dejen el 10 porciento de la nota final. Asique lo dicho la vieja escuela para los tatuajes los coches etc etc

  19. Soy Hostelero el 4 noviembre, 2017 a las 12:12

    Muy interesante el artículo

    http://www.soyhostelero.com

  20. luis jorge perez lucas el 24 febrero, 2017 a las 16:27

    a veces nos tratan bastante mal,pero desgraciadamente tenemos que poner buena cara.un saludo para tod@s los profesionales de la hosteleria.

  21. Saul Margolles el 2 diciembre, 2016 a las 14:54

    Totalmente de acuerdo
    Efectivamente ocurre con más frecuencia de la deseada.

  22. Marcelo Ponce el 29 noviembre, 2016 a las 15:21

    Excelente…lo mas acertado que he leido en años.Todos deberiamos aprender que el atiende no es mi Esclabo.

  23. Juan Carlos Castro Mejia el 27 noviembre, 2016 a las 22:53

    Lo que mas me molesta es que la gente de hoy no tiene glamour no sabe utilizar los cubierto y eso es engorroso
    y hace que nos desgastemos el doble volviendo a poner mas cubiertos porque el cliente uso mal los cubiertos

    • Ana el 29 noviembre, 2016 a las 19:34

      Disculpa por que la gente de a pie no sepa utilizar los cubiertos.. y no tengan glamour.. a mi no se me han caído los anillos por tener que poner más cubiertos..

    • Ana el 29 noviembre, 2016 a las 19:34

      Disculpa por que la gente de a pie no sepa utilizar los cubiertos.. y no tengan glamour.. a mi no se me han caído los anillos por tener que poner más cubiertos..

    • Ana el 29 noviembre, 2016 a las 19:34

      Disculpa por que la gente de a pie no sepa utilizar los cubiertos.. y no tengan glamour.. a mi no se me han caído los anillos por tener que poner más cubiertos..

      • Silvia el 10 octubre, 2017 a las 23:38

        Ay hija, no se te caen los anillos por fregar o secar mas cubiertos pero hay mucho niño y adultos en el mundo pasando hambre y otros desrrochando. Piensa un poco….ahorrando aunque sea un cubierto innecesario a la larga se obtendrá mejores resultados . Con pequeñas actitudes se hacen grandes cambios 😉

    • puchiflús el 4 noviembre, 2017 a las 20:22

      Jaja menudo idiota glamur dice

    • Arabelle el 4 noviembre, 2017 a las 22:07

      Yo creo que al que no los sabe usar seguramente también le de igual que le pongas otros nuevos porque usó los anteriores mal… Yo no los sé usar y sinceramente si los uso mal no necesito que me traigan más, al siguiente plato uso los que me queden en la mesa y listo…
      Como las copas, estoy casi segura de que cuando me ponen 4 copas 3 las estoy usando mal, pero si a mi me da igual tampoco entendería que al camarero le parezca mal. Son mis copas y cubiertos, los usaré como quiera.

      Con el artículo totalmente de acuerdo. Yo, menos lo de sonreír, porque soy bastante tímida lo hago todo.

  24. Carmen el 27 noviembre, 2016 a las 10:01

    Estoy totalmente deacuerdo con este articulo, me doy por aludida como ptofesional de la hosteleria y como cliente.Es muy dificir selenccionar 10 de tantos y hacerlo tan bien.

  25. Cuco Alvarez el 27 noviembre, 2016 a las 06:02

    AMEN.Que grata sensación me produce que haga esta valoración.

  26. Juan el 27 noviembre, 2016 a las 02:09

    Es todo correcto, es la triste realidad de la mayoría de los clientes, aunque cuando encuentras al cliente bueno , !!pocos!! , pero los hay, te olvidas de lo demás. Y disfrutas de una profesión bonita.

  27. Pau el 26 noviembre, 2016 a las 16:47

    Está bien el artículo pero está escrito con mucha furia… deberian revisarlo.

  28. José María alonso el 26 noviembre, 2016 a las 14:17

    Soy un camarero hace 34años y ya podrían leerse este artículo mucha gente antes de las "cenitas"de navidad

  29. jaz el 26 noviembre, 2016 a las 12:30

    Soy una de esas clientas perfectas!!

  30. MARIA DEL ROSARIO SANCHEZ PEREZ el 23 noviembre, 2016 a las 21:37

    QUE QUIEREN QUE COMENTE TENGO POCA EXPRESION

  31. Yessi el 23 noviembre, 2016 a las 18:19

    Camarero,un café con leche descafeinado,corto De café,leche sin Latosa y sacarina. Ojo no olvide las pastitas… Su puta madre hijo del demonio. Jajajja

  32. edurne el 23 noviembre, 2016 a las 13:45

    El 5 el 6 y el 9 de verdad que sientes q las entrañas se te remueven mientras luces tu sonrisa y por dentro……

  33. J el 22 noviembre, 2016 a las 20:44

    Y mira que parece de sentido común: "no putees a quien manipula tu comida y/o tu bebida". Pues nada; es que no son ni listos.

    • Alex el 12 octubre, 2017 a las 04:51

      Genio ole tu …

    • Juanjo el 6 noviembre, 2017 a las 22:45

      Por eso mucha gente (a la que no se ve pues está en sus casas), aún teniendo dinero para salir a comer y beber fuera, prefieren cocinarse su propia comida y comer y beber en su casa. Lo bueno es que, de esa forma, controlas mejor y sabes qué bebes y comes (materia prima, calidad y preparación).

      No os dáis cuenta que todo ese tipo de “represalias” van en vuestra contra pues, salvo excepciones, el acudir como cliente a hostelería es un artículo de lujo y muy pocas veces una auténtica necesidad teniendo uno su casa y una cocina medianamente decente y equipada.

  34. Anita P el 22 noviembre, 2016 a las 16:37

    También nos molesta mucho que se esté tomando nota del pedido y estén con el móvil y no te hagan caso.Me parece una falta de respeto

  35. Cristina el 22 noviembre, 2016 a las 16:28

    Chistar o silbar para llamarte incluso cuando te has presentado a los clientes diciéndoles tu nombre como persona que les atenderá en el servicio

  36. Augusto Rodriguez el 22 noviembre, 2016 a las 08:45

    No siempre coincide quien puede pagarse una mesa con quien sabe disfrutar de ella.
    Siempre ha pasado y el que es un zafio o zafia lo es en todas partes.

  37. Carmen lopez el 22 noviembre, 2016 a las 01:23

    Otra cosa que no mencionan y molesta mucho más que todo eso, es la impuntualidad,incluso de hasta una hora y media,o llegar 15 minutos hantes de cerrar ,sobretodo si son grupos concertados,, pero somos españoles que le vamos a hacer

    • Suzio el 4 noviembre, 2017 a las 18:10

      Yo he currado en local que les daba caña, en Santiago. La cocina cerraba a las 15:45 (para evitar a los listos de las cuatro menos cinco) y a las 23:30. Y se les dejaba CLARO que si en 15 minutos no llegaban, (llamar por teléfono no valía), se cancelaba su reserva. Y teníamos lleno. Siempre. Y menús a 40€

  38. joselu Bolís el 21 noviembre, 2016 a las 19:07

    …muy bueno el decálogo (y añadiria alguno más), le tendriamos que poner en el encabezamiento de la carta o en el conrestador cuando los clientes hacen sus reservas. Cuando en facebook nos digeron que nunca la habian tratado tan mal contesté que habia sido en defensa propia, nunca me replicó!!

  39. agustin el 21 noviembre, 2016 a las 09:42

    Trabajo en hostelería de toda la vida…lo doy todo por el buen servicio y por consiguiente para satisfacer al cliente.Lamentablemente,con demasiada
    asiduidad el cliente suele perder de vista sus derechos y pensar que los camareros somos sirvientes o esclavos.En serio,deberían hacer manuales de como comportarse en los bares.Hay gente que tiene demasiado asumido que por 2 monedas tiene derecho a comportarse como niños malcriados.

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