Picar el chocolate y fundirlo en el microondas a 500W removiendo de vez en cuando.
Calentar la crema de leche en una cacerola y llevar a ebullición.
Verter un tercio sobre el chocolate fundido y remover formando círculos concéntricos con una espátula de goma para que la mezcla sea brillante.
Añadir otro tercio de crema cuando el primero esté bien mezclado con el chocolate y repetir la operación con el último tercio. La crema ha de quedar lisa y brillante.
Incorporar las yemas de huevo mezclando bien.
Montar la claras a punto de nieve con una pizca de sal. Agregarlas al chocolate poco a poco con movimientos envolventes para que la mezcla se airee y quede homogénea.
Reservar doce horas en la nevera.
En una cacerola de fondo grueso cocer el agua con el azúcar hasta obtener un caramelo. Añadir los frutos secos y mezclar bien.
Servir la mousse acompañada con los frutos secos caramelizados.