Tras la presentación de su ponencia "Audacia, técnica e imaginación", Akrame Benallal recibió el II Premio Mejor Cocinero de Europa que otorga MadridFusión.
Poco antes el presidente del Congreso y del jurado, José Carlos Capel, lo había definido como "técnica y sentimiento".
Atípico hasta en sus orígenes o quizá fruto de esa fusión social que será el siglo XXI y que se cuajó en el XX, el cocinero nació en Francia y se crió en Orán y, a día de hoy, es considerado una de las figuras más destacadas de la alta gastronomía gala, liderando su renovación.
Capel había mencionado durante la presentación de su ponencia que este chef "es el David Muñoz francés, ya que aunque su cocina no tiene nada que ver con la del madrileño, ha impactado en Francia de la misma forma en que lo hizo Muñoz en su momento".
Su ponencia fue atípica y marcada por el impacto en los sentidos -más allá del gusto y olfato-y consistió en que él sobre un mantel negro y sin decir palabra iba montando sus platos mientras un violinista tocaba distintas piezas, dependiendo de los platos que el ejecutaba. Para Benallal, que mencionó su amor por España, los españoles y su gastronomía, en la cocina hay que interpretar la emoción y ponerle banda sonora a sus platos permite explotar otras emociones normalmente menos explotadas en los restaurantes, como es el sentido del oído.
El pasado año el Premio Mejor Cocinero de Europa recayó sobre Gert de Mangeleer y David Muñoz.
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