Lo ideal es envasar el chutney en un tarro de cristal con cierre hermético y consumirlo dos semanas después de la preparación, así los sabores se habrán asentado. Por la gran cantidad de vinagre y azúcar que contiene, si se guarda en la nevera se conserva en buenas condiciones durante mucho tiempo, por lo que no es imprescindible esterilizarlo.
Un estofado húngaro cremoso y aromático de champiñones, paprika y crema agria, servido con pappardelle
Nuevo Recetario de Cocina Extremeña. Edición de la Cofradía Extremeña de Gastronomía.
o tortitas baghrir, finas y esponjosas. Una receta recogida del libro "Mediterránea"
Crujientes por fuera y tiernas por dentro, las filloas tradicionales evocan el sabor más auténtico…