Pelar las manzanas y hervirlas enteras (sin trocear) en el vino con el azúcar, la piel de naranja y la canela durante una hora a fuego lento. Cuando las manzanas estén tiernas, retirar y escurrir.
Reducir el vino hasta que quede espeso con textura de jarabe.
Cortar las manzanas y el queso en láminas del mismo tamaño. Distribuir en el plato alternando una lámina de manzana y una de queso. Rociar con el vino y decorar con unas hojas de menta fresca.
Una receta con tomate, cebolla encurtida y tallos de alcaparrones
Fresco y original. Esta receta de gazpacho de zanahoria con leche de coco es perfecta…
Una receta de un postre frío ideal para las noches calurosas de verano.