Se cuenta que Alejandro Magno mandaba traer nieve de las montañas para refrescar los vinos y también algunos alimentos; el Emperador Romano Nerón enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con hielo o nieve traídos de las montañas por sus esclavos.
José Carlos Capel esta vez no ha viajado tan lejos pero si nos trae unas pistas muy heladas de avellana, crema catalana, maracuyá, ensaimada, cubalibre… para gustos los "colores" y "sabores". ¡¡¡¡Vivan los helados!!!!
Blancos, rosados, espumosos, un fino en rama... son los vinos que proponemos para disfrutar durante…
Madrid, primera parada de la Longaniza de Graus rumbo a la gran parrilla
Solares como refugio frente al calor
El gran reto del ibérico es que el consumidor entienda su verdadero valor