En temporada de espárragos, apetece disfrutar de recetas que respeten su sabor y frescura. Esta propuesta, tan sencilla como elegante, combina la delicadeza de los Espárragos de Navarra con el toque marino de los mejillones en un caldo ligero. Una elaboración fácil, rápida y muy visual que demuestra que con pocos ingredientes y buena materia prima, se pueden conseguir platos sorprendentes:
Lavar los espárragos y meterlos en la licuadora. El líquido obtenido, pasarlo por una manga de colar para obtener un agua de espárragos.
Lavar y limpiar los mejillones y cocerlos al vapor sazonando el agua con sal y con una hoja de laurel.
Retirar los mejillones de la cáscara y conservar el agua.
Hervir el agua de espárragos durante tres minutos añadiendo 16 cucharadas soperas del agua de cocer los mejillones
Emplatar en plato hondo 3 puntas de Espárrago de Navarra y 3 mejillones.
Verter por encima el agua de espárragos y mejillones muy caliente.